viernes 17 febrero 2017
Opinión

Escuelas Móviles

La humanidad está en movimiento constante.

 

— Roberto Moreno Godoy

Según la Fundación del Premio Hult (http://www.hultprizesix.com/), la humanidad está enfrentando un reto sin precedente, de enormes proporciones. Los sistemas políticos y económicos vigentes han sido incapaces de contener los procesos de emigración y dar una respuesta efectiva a los retos y necesidades de la población. Cambios demográficos masivos están ejerciendo una presión implacable sobre la infraestructura física, política y social alrededor del mundo. Conflictos de diversa índole, condiciones ambientales adversas y la falta de oportunidades económicas obligan a miles de personas a abandonar sus hogares y les fuerzan a emigrar a otras latitudes, exponiéndoles a grandes riesgos. Se estima que hay cerca de mil millones de personas en el mundo que viven en la actualidad en condiciones similares a las de los refugiados y desplazados y que la cifra sigue creciendo. De ellas, 65 millones corresponden a lo que la Organización de las Naciones Unidas reconoce oficialmente como refugiados. Sin embargo, los números crecen en la medida en que se agregan 50 millones de personas que han migrado debido a degradación ambiental, 100 millones que se han desplazado como respuesta a crisis económicas, sociales o políticas y cerca de otros 860 millones de personas que han abandonado su país para establecerse ilegalmente en otro lugar. Más allá de su situación socioeconómica particular, la cual pueda variar, todos los desplazados sacrifican mucho al dejar sus hogares y colocan a las comunidades a donde se dirigen en una posición difícil. Su incorporación a otra sociedad conlleva situaciones muy complejas.

América Central no es ajena a esta problemática. La falta de oportunidades económicas, el aumento del narcotráfico y del crimen organizado, la violencia, las crisis políticas, los conflictos internos y la proliferación de pandillas en las principales metrópolis han incidido en la calidad de vida de la población y en el aumento de flujos de personas, quienes buscan encontrar estabilidad y mejores condiciones en otros sitios. Cuando las personas deciden abandonar sus comunidades, se añade presión sobre otros núcleos urbanos en sus propios países y en muchos casos sobre México y Estados Unidos de América, a donde muchos emigran. Miles son luego deportados a su país de origen, enfrentando muchas dificultades a su retorno. Ha sido difícil encontrar una solución y cada vez hay más polarización sobre cómo enfocar el asunto. ¿Cómo se pueden restablecer los derechos y la dignidad de las personas en sus lugares de origen para evitar que se vean obligadas a emigrar? ¿Cómo

pueden reducirse los costos humanos y financieros asociados con estos movimientos?

La Fundación Hult cree que la empresarialidad puede florecer donde la caridad y los enfoques asistencialistas han fracasado. El premio anual que auspicia, una de las más importantes competencias a nivel mundial, está enfocado en apoyar a estudiantes universitarios, con el fin de crear proyectos de alto impacto social y sostenible, enfocado en una problemática social. En el 2017 el Premio Hult ha dedicado su atención al tema de refugiados y desplazados. Estima que, si se logran superar los sesgos y que los análisis se sustenten en hechos, la movilidad de personas representa una oportunidad inmensa de innovación social. Así, ha invitado a ‘“millennials”’ de cien países a desarrollar nuevos modelos de negocios para recuperar los derechos y la dignidad de unos 10 millones de refugiados. Dieciséis equipos de seis universidades de Guatemala respondieron a la convocatoria. En la fase final quedaron seis equipos: tres de la Universidad Francisco Marroquín y tres de la Universidad del Valle de Guatemala. Finalmente, el jurado calificador eligió el proyecto “Training Mobile Box”, elaborado por los alumnos Ricardo Franco, Gustavo Gordillo, Alejandro Díaz y Luis Gordillo de la UVG Industrial, quienes adecuaron un diseño del ID+IM Design Laboratory para adaptarlo a las necesidades de los beneficiarios. El “training mobile box” es un espacio de entrenamiento móvil en el cual se capacita y acredita a personas que necesiten un empleo, sirviendo como un conector entre el empleador y el potencial empleado, proveyendo las capacitaciones y habilidades necesarias para cubrir cualquier trabajo. Está enfocado en personas que han sido deportadas y locales, que buscan una oportunidad y que no tienen las destrezas para cubrirla. El equipo ganador participará en marzo en la competencia regional en San Francisco, California. Les deseamos muchos éxitos. Iniciativas como esta permiten poner el talento e ingenio de los jóvenes al servicio de la sociedad.