Jueves 21 DE Marzo DE 2019
Opinión

¿Quo vadis presidente?

Falta proyección mayor de acciones ministeriales, que darían dirección al gobierno actual.

 

— Miguel Ángel Sandoval
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En texto de próxima publicación, “Recuperar la política o perder el país” hago una valoración sobre lo más sensato de este gobierno: mantener a varios ministros en sus funciones pues hacen o intentan hacer buen trabajo. Me refiero al ministro de Medio Ambiente, de Educación, de Cultura, Finanzas, de Salud, Relaciones Exteriores y nombramientos en la SAT o de Copredeh. No me detengo en Gobernación por falencias de esa cartera ni en la de Defensa, sobredimensionada como está, o el Mides, Economía Micivi o Agricultura que dan pena ajena.

Este hecho que no se toma en cuenta, presenta un problema que es necesario resolver y en ese caso, quizás asistiríamos a un gobierno que de alguna forma expresara las demandas de la plaza que irrumpieron en el 2015 y satisficiera en parte las urgentes demandas sociales. Señalo esto pues solo con la actividad articulada de esos ministerios, habría una agenda de gobierno digna de ser tomada en consideración. Habría por supuesto que tomar distancia de los tránsfugas y los corruptos de toda laya heredados de la campaña electoral.

Como se sabe, la falta de un plan de gobierno es el señalamiento que se hace por analistas y estudiosos preocupados por el destino del país. Si somos medianamente objetivos, en Ambiente las denuncias de robo de ríos y otras formas de contaminación aparecen como hechos aislados sin proyección, la Salud con el planteamiento de un sistema integral e intercultural podría ser punta de lanza de un discurso presidencial que los proyectara, con todas las dificultades que ello comporta pero le darían sentido estratégico a este gobierno.

Es lo mismo con Educación o Cultura o la política de Derechos Humanos. Hace falta en estos terrenos una proyección mayor que podría dar dirección al gobierno actual. Lo mismo ocurre con la SAT o Finanzas que buscan incrementar los recursos fiscales que los tránsfugas dilapidan con exenciones y otros privilegios, como ahora que se alinean con los chantajes de ganaderos o azucareros, cafetaleros o verduleros. Es un momento de definiciones: fortalecer las finanzas públicas o ceder a presiones indecentes, vulgares y ahogar financieramente al Estado. Lo contrario es el malestar ciudadano de reacciones impredecibles.

Las carteras mencionadas podrían ser punto de apoyo a una renovada acción de gobierno que apoyándose en esas vertientes podría irradiar a los temas como Agricultura y el Desarrollo Social, que se hunden a ojos vistas. En síntesis, a pesar de la herencia del gobierno anterior y de las argollas de corruptos que todo mundo señala como la Juntita, o de los errores cometidos, hay de dónde sacar agua del pozo. No todo es de color negro profundo, hay hechos comprobables y opciones al alcance de la mano. El apoyo al MP y CICIG así como el fortalecimiento de las finanzas públicas pueden ser las vertientes claras para un giro necesario.

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