Viernes 19 DE Julio DE 2019
Opinión

Preti y Maegli

Desde la semana pasada, sentimos la ausencia de los artículos de un valiente escritor.

Fecha de publicación: 11-02-17
Por: Jaime Arimany

En una sociedad existen personas que destacan y que sirven de líderes en las difíciles situaciones que van surgiendo a lo largo del tiempo. Hay muchos tipos de liderazgo, podríamos decir que para cada diferente actividad en que se desenvuelve la sociedad existen personas que llegado el momento toman las riendas de la situación, ya sea para actividades espirituales o materiales, existiendo dentro de cualquiera de ellas miles de posibilidades, incluyendo mezclas de las mismas.

Sin analizar, no podría decirse que una opinión es superior a otra, porque cada persona asigna valores diferentes a las subjetivas opiniones, pudiendo ser inclusive contrarias en contenido y en valores. Una sociedad como la nuestra, se encuentra dividida por enseñanzas cruzadas, donde maestros de primaria o universitarios, han recibido enfoques distintos en cuanto a la valoración de los sistemas sociales que existen. Un pueblo donde millones de personas viven atrasados en su educación y en su economía más de cien años, tiende a poner atención a discursos que suenan buenos, basados en las diferencias económicas que hay en la población.

Existen periodistas que valientemente exponen y defienden principios y valores, no del gusto de aquellos que se creen defensores de los pobres, sosteniendo ideas que nos mantienen subdesarrollados, con soluciones arcaicas que nunca sacarán a nuestra patria del subdesarrollo, con ideas de una igualdad en muchos aspectos, sin darse cuenta que la misma solo tira para que todos tengamos el nivel del menos capaz, en cualquier actividad que se analice.

Desde la semana pasada, sentimos la ausencia de los artículos de un valiente escritor, que defiende de una manera tajante, principios sociales y legales importantes, sin hipocresías, con una claridad que probablemente causa molestias a quienes piensan y defienden ideologías del milenio pasado, alentados con pensamientos que desgraciadamente nos seguirán hundiendo en un atraso perenne, ya que el mundo no funciona con ideas o principios que muchas veces nos han enseñado como buenos, por lo cual normalmente nos basamos en acciones que funcionan en el corto plazo, sin analizar que esas ideas y actividades no funcionan en el largo plazo. Un ejemplo lo tenemos en Cuba, país con educación, que no sale del subdesarrollo y pobreza por dos razones básicas, siendo ellas la falta de la libertad, económica y política, y la búsqueda de una igualdad, que los mantiene a todos pobres, pero, por supuesto, a excepción de los que gobiernan. He querido dedicar este espacio de mi columna al admirado columnista, que hace dos semanas está en el intensivo de un hospital, el periodista Humberto Preti.

Aprovecho la ocasión, para mencionar a otro patriota, quien también está enfermo, y que durante años trabajó valientemente, defendiendo los principios de la libertad y de la democracia, en una época difícil por la guerra interna que sufría el país; además le tengo un agradecimiento personal, porque cuando presenté a los miembros de Amigos del País el ambicioso proyecto que contendría el pasado estudiado y conocido de nuestra patria por los expertos, en el cual se planeaba la participación de más de ciento cincuenta autores nacionales y extranjeros, dio el primer apoyo financiero para que se iniciara la obra que, probablemente para los guatemaltecos, es el libro más importante del siglo pasado La Historia de Guatemala de la Asociación de Amigos del País. Muchas gracias querido y admirado amigo, Juan Maegli.