Sábado 18 DE Noviembre DE 2017
Opinión

Riesgo para la gobernabilidad

No pasa desapercibido para la ciudadanía.

— mario mérida
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Lo que observamos alrededor de los fallidos procesos de elección de la presidencia de la Corte Suprema de Justicia y el incremento de la violencia, no pasa desapercibido para la ciudadanía, lo que vulnera la estabilidad democrática de nuestro país.

El seguimiento a la transparencia en el relevo de la Corte Suprema de Justicia, está en manos de ONG, columnistas de opinión, expertos y organismos internacionales pero, el seguimiento a la inseguridad quedó perdida en el limbo a pesar que las estadísticas, demandan una mayor atención del Estado y de los centros de estudios.

En los últimos dos años (2015-2016) han muerto violentamente once mil ciento setenta y siete (11,177) personas. Por eso no sorprende, que la población se organice para defender su vida, con el riesgo de equivocarse y terminen de ejecutar a la persona equivocada.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), recientemente informó que la violencia en el Triángulo Norte (Guatemala, El Salvador y Honduras) cuesta para nuestro país un tres por ciento; 6.1 por ciento para El Salvador y 6.5 por ciento para Honduras, que representa un costo de US$261 millones anuales. Y, sí a esto le sumamos la supuesta o real alianza entre los carteles mexicanos de la droga y las pandillas centroamericanas, según estudios del Instituto Español de Estudios Estratégicos: “Crimen organizado y maras se entreveran en Mesoamérica”, basado en reportes y estadísticas del Triángulo Norte
(2015-2016). El incremento de la violencia, también influye en la economía nacional y regional.

La mayoría de ciudadanos no encuentra otra forma de sobrevivir, que la organización social, no para llevar a la práctica acciones preventivas, sino de respuesta armada para repeler cualquier sospecha de agresión, otros guatemaltecos se arriesgarán a migrar hacia los EE. UU., con los peligros que esto conlleva.

La Ley Marco del Sistema Nacional de Seguridad, elevó la seguridad al rango de ciencia. No es viable creer que más policías o la continuidad del Ejército en las calles resolverán el problema de la violencia. Es necesario revisar la literatura existente. A los cursantes de la Maestría en Seguridad Pública, y hoy a los interesados en el tema de la seguridad les recomiendo leer “Políticas y estrategias de Prevención del delito y seguridad ciudadana” (Juanjo Medina Ariza). Este texto explica al inicio lo referente a la prevención del delito desde la política criminal o desde la política social.