Lunes 23 DE Septiembre DE 2019
Opinión

Reforzar la lucha contra la corrupción

Hay que destacar que Guatemala está demostrando que sí es posible aplicar la ley sin consideraciones de orden político y económico.

Fecha de publicación: 27-01-17
Por: Luis Fernando Andrade Falla

Transparencia Internacional a través de Acción Ciudadana, su capítulo en Guatemala, identificó en un estudio realizado a finales del año 2015 que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, una entidad intergubernamental y multilateral de reconocido prestigio, cuya sede está en París, Francia, podría contribuir por su experiencia en gobernanza pública a reforzar la lucha contra la corrupción desde una óptica de prevención y no de investigación y persecución penal, como lo realiza la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, CICIG, auxiliando al Ministerio Público, MP, en un acuerdo que tiene un plazo que es perentorio.

Se le propuso esta iniciativa al Ministerio de Relaciones Exteriores en el mes de enero 2016 por corresponder esta al ámbito de las relaciones internacionales. Fue recibida con beneplácito y entusiasmo. La lucha contra la corrupción, la transparencia y la rendición de cuentas eran en esencia el leit motiv de las elecciones presidenciales del 2015 y de las cuales derivó en ese sentido un inequívoco mandato popular.

El Gobierno de la República procedió a invitar formalmente a la OCDE en febrero a apoyar los esfuerzos del país para combatir la corrupción, fortalecer las instituciones relacionadas, promover la integridad y las buenas prácticas en esta materia.

La OCDE, cuyo lema es “mejores políticas para una vida mejor”, atendió la solicitud de Guatemala haciendo una propuesta de cooperación derivada de intercambios técnico profesionales y de prioridades discutidas entre las partes, sobre la base de la amplia y fructífera experiencia de la OCDE en integridad pública.

Hay que destacar que Guatemala está demostrando que sí es posible aplicar la ley sin consideraciones de orden político y económico. El Presidente de la República en las circunstancias difíciles que está pasando con su familia ante la privación de la libertad de su hijo y su hermano, ha sentado un precedente inédito que hay que reconocérselo públicamente y que honra las promesas hechas al electorado que confió en su plataforma electoral. Ha afirmado con justa razón, “…nadie está por encima de la ley, pero tampoco nadie está por debajo de la ley”. Su hijo José Manuel Morales Marroquín, en su franca y sincera primera declaración ante el tribunal que lleva su caso nos ha dado también una lección de hidalguía cuando expresó lo que normalmente no se reconoce, “Fui muy inocente. No pensé en mis actos. No obré queriendo defraudar a nadie”. Esto es un ejemplo digno de evaluarlo. Motiva y obliga a propiciar un punto de inflexión. Ciertamente, errar es de humanos y rectificar es de sabios. Quizá José Manuel Morales como joven estudiante universitario, se convierta en un adalid de un proceso de cambio hacia una cultura de integridad pública. Hay que recordar que los estudiantes universitarios estuvieron en la vanguardia de las manifestaciones del 2015.

La propuesta de la OCDE está precisamente estructurada para apoyar al Gobierno de Guatemala en adoptar e implementar instrumentos innovadores para promover la integridad, teniendo en cuenta los esfuerzos y avances logrados hasta ahora en las que se incluyen buenas prácticas relevantes para promover la integridad en las compras públicas.

Asimismo, la propuesta prevé, entre otras áreas de trabajo, la promoción de la integridad en la sociedad a través de la participación del sector privado, la sociedad civil y la ciudadanía en el respeto de los valores de integridad en su relación con el sector público.

Se reconoce que en el ciclo de preparación de esta iniciativa con la OCDE, en el que hemos puesto un grano de arena, destaca el trabajo de jóvenes profesionales que están al servicio del sector público en distintas entidades del Organismo Ejecutivo comprometidos desde sus ámbitos de competencia con reforzar la lucha contra la corrupción.

Guatemala está cambiando progresivamente para mejorar sin que se pierda de vista los motivos que nos llevaron a la plaza en el 2015.