Lunes 20 DE Mayo DE 2019
Opinión

Viejo sueño del patrono avaro

Salario parcial.

 

Fecha de publicación: 26-01-17
— Helmer Velásquez

Una antañona y constante pelea de los empresarios más atrasados de este país, ha sido su “visionaria” propuesta de desaparecer los salarios mínimos. Esto porqué –argumentan: “desincentivan inversión y empleo”, lo mejor, afirman, sería decretar salario por productividad, como hacen en la zafra cañera: con extenuantes jornadas y pesa adulterada. Conclusión: precario pago a cortadores. Es evidente que el sueño dorado de los <emprendedores, chapines> es reducir –aún más– los salarios de los pobres. Lo que, de hecho, hacen desde siempre. ¡Ah! ¿Y los contratos de trabajo? los de <largo plazo>, ahora tienen duración de un mes. En pleno siglo XXI. Eso sucede hoy en los cultivos de palma aceitera de Alta Verapaz ¿Lo sabe el Ministerio de Trabajo? ¡clara y absolutamente! Qué ha hecho <oportuna mediación>. Por cierto, absolutamente ineficaz. Un cascarón inoperante.

Pero… volviendo a los salarios, el empresariado arcaico –mayoritario en este país– sempiternamente se ha opuesto a cualquier aumento salarial, por mínimo que sea. Ha orquestado campañas de propaganda y presión para convencernos, que el salario debe quedar sujeto a las leyes del mercado. Es decir, absolutamente desregulado. No hay que olvidar que en este país “el mercado” son ellos. Hace un par de años, lograron que Otto Pérez, con el concurso de algunos Alcaldes Municipales. Decretara el salario diferenciado en algunos circuitos económicos del país, con el sospechoso beneplácito de cientos de trabajadores. Que se verían <beneficiados> con la rebaja de salarios. La Corte de Constitucionalidad consideró aquella patraña contraria a la Constitución de la República y la derogó. No conformes y utilizando al senil Alejandro Maldonado Aguirre de corta Presidencia e ideas y volvieron a imponer el salario diferenciado. De nuevo. El Constitucional, dejó a salvo su criterio y volvió a decretar inconstitucional aquella impertinencia.

Necios que son los empresarios –que viven de los favores del Estado– utilizando a sus incondicionales en el Congreso de la República impusieron la ratificación del Convenio sobre el Trabajo a Tiempo Parcial –175 de OIT. Esto viola la Constitución de la República y abre la puerta, a una rebaja –legalizada– de salarios a los trabajadores más pobres. Ya sabemos cómo aplicarán <este beneficio> en las fincas y haciendas que operan –hoy– como en el siglo XVI. Lo que para OIT es un marco de derecho. En la Guatemala de la matatusa, legaliza salario parcial. Un Ministerio de Trabajo –que más parece– decoración de mal gusto. Nada hará por evitarlo. Establecerá mesa técnica y brindará por el triunfo empresarial. Más miseria… más deterioro humano.