Lunes 22 DE Abril DE 2019
Opinión

Finalmente se logra el trabajo a tiempo parcial

La posibilidad del trabajo a tiempo parcial se había tardado mucho más de lo razonable en Guatemala. En 1994 nuestro país firmó el Convenio 175 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el cual vela por el trabajo a tiempo parcial. Finalmente esta semana, 23 años después de la firma de dicho Convenio, los guatemaltecos podremos optar por un empleo de medio tiempo.

— Salvador Paiz

El martes pasado, con 82 votos a favor y 54 en contra, el Convenio 175 de la OIT fue aprobado con el Decreto 2-2017. Ello asegura la protección de los trabajadores a tiempo parcial y el respeto a todos sus derechos laborales, tales como acceso a seguridad social, salud, maternidad, vacaciones anuales pagadas, licencia por enfermedad, entre otros. Ahora será viable acceder al trabajo prestado por hora, fomentando así la posibilidad de tener un trabajo digno que respete todas las prestaciones de ley. De esta manera podremos reducir el subempleo y el desempleo y, en consecuencia, activar nuestra economía.

 Un trabajador de tiempo parcial es aquel “trabajador asalariado cuya actividad tiene una duración normal inferior a la de los trabajadores a tiempo completo en situación comparable”. En Guatemala existen muchísimas personas que, por distintas razones y obligaciones, no tienen la capacidad de dedicar su día entero a trabajar. Me refiero a muchos jóvenes estudiantes y madres, quienes representan una gran fuerza laboral e intelectual para el país.

Datos de la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos (ENEI) 2-2014, muestran que 65.8 por ciento de la población trabaja en el sector informal y 11.7 por ciento se encuentran en condiciones de subempleo, lo cual significa que, aunque están ocupadas, su jornada de trabajo es menor y desean trabajar más. Parte de dicha informalidad se explica con el hecho de que son personas que quieren trabajar medio tiempo, pero que no tenían un respaldo legal para poder hacerlo. Por más de dos décadas, jóvenes, estudiantes, madres y demás personas que no disponían de su tiempo completo para laborar, fueron privados de tener un trabajo digno y se quedaron fuera del sector formal.

En Guatemala urgía una legislación que pueda cambiar esta realidad, ya que dicho tema está ausente en nuestra Constitución y no existe ley que regule el trabajo a tiempo parcial. El Convenio 175 es la solución ante la ausencia de dicha normativa. Este acuerdo no contradice la Constitución de nuestro país, sino que la complementa. El siguiente paso es reglamentar el Decreto 2-2017, por lo que todos tendremos que estar pendientes del proceso para así poder darle pronta vida a este Convenio.

La acción de nuestros diputados, de aprobar el Decreto 2-2017, abrirá oportunidades a muchos guatemaltecos. A pesar de que esta es una práctica común en todo el mundo, aún así 54 diputados votaron en contra. Me pregunto, ¿qué intereses estarán protegiendo? Ciertamente no son los intereses del sector más vulnerable de nuestra nación, que necesita un empleo formal y digno para sobrevivir.

Durante 23 años oprimimos a una población que buscaba empleo. Les impedimos y les vedamos el acceso a muchísimas cosas, incluyendo sus derechos más fundamentales. Será importante hacer una reflexión de porqué tardamos tanto en brindarles ese acceso. Ahora, gracias a la aprobación del Decreto 2-2017, se le ha quitado el freno de mano al empleo, a las aspiraciones y a los sueños de miles de guatemaltecos que desean avanzar en su vida.

www.salvadorpaiz.com

@salva_paiz

Etiquetas: