Viernes 26 DE Abril DE 2019
Opinión

Apostándole al socialismo

La URSS exportó su fatal arrogancia a muchos lugares del mundo, incluyendo Latinoamérica.

 

— Federico Bauer Rodríguez

Estimado lector, ¿le apostaría usted a un equipo deportivo que nunca ha ganado un torneo en ciento setenta años?

Claro que lo haría, si usted fuera un idiota, o alguien que gana aunque el equipo pierda.

Suponiendo que el socialismo se inició en 1848, con la publicación de El Manifiesto Comunista, escrito por Carlos Marx y Federico Engels, hoy casi ciento setenta años más tarde, todavía hay idiotas que siguen apostando al socialismo como el sistema socioeconómico que va a sacar de la miseria al mayor número de personas en una sociedad.

Pero regresemos al Manifiesto (1848) y leamos lo que sus autores afirmaron: “En el siglo escaso que lleva como clase dominante, la burguesía ha creado energías productivas mucho más grandiosas y colosales que todas las pasadas generaciones juntas”.

Más adelante en relación al feudalismo: “Vino a ocupar su puesto la libre competencia, con la constitución política y social adecuada para ello, mediante la hegemonía económica y política de la clase burguesa”.

Hasta aquí todo bien, pero ellos en su análisis vaticinan que así como la burguesía destruyó el feudalismo, el capitalismo también lleva el germen de su propia destrucción.

La solución es para ellos un programa de diez puntos que podemos resumir en la expropiación y estatización de los medios de producción, y la centralización del crédito, el transporte y la agricultura.

En el resto del siglo XIX, este programa y toda la tesis marxista se quedó relegada a un estúpido ejercicio intelectual, pero Lenin, al triunfar la Revolución Bolchevique, hace cien años resucitó el fantasma del socialismo, el Marxismo-Leninismo, para tragedia de la humanidad.

Los excesos de la Revolución Industrial ya habían sido reducidos, gracias al primer Estado de Bienestar, creado por Otto von Bismarck, sin llegar a los extremos del socialismo. En otra columna me referiré al welfare state y porqué en varios países ha funcionado respetando la producción capitalista.

Regresando a las sociedades que apostaron al socialismo, empecemos por la URSS, en noviembre de 1917 hasta su desaparición en 1991. Decenas de millones de muertos por hambre, frío y violencia. La URSS exportó su fatal arrogancia a muchos lugares del mundo, incluyendo Latinoamérica, a través de sus lacayos los Castro; actualmente Cuba y Venezuela están sufriendo crisis económicas por la necedad de seguir apostando al socialismo (ahora llamado del siglo XXI).

En China, desde 1949 con Mao hasta su muerte en 1976. Estas tres décadas causaron también decenas de millones de víctimas. Los nuevos líderes, iniciando con Deng Xiaoping, en 1978, atacaron el problema económico de manera pragmática y han mantenido cierta apertura de mercado y derechos de propiedad, por lo que China es ahora la segunda economía mundial y el exportador número uno.

Vietnam, desde 1986, también tiene una economía abierta a pesar de ser “socialista” y ha reducido considerablemente la pobreza de sus habitantes.

¿No cree usted, estimado lector, que renunciar al sistema que nunca funcionó en 170 años es lo lógico?

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