Domingo 19 DE Agosto DE 2018
Opinión

La justa lucha campesina

Su síntesis: la demanda agraria.

 

— Helmer Velásquez
Más noticias que te pueden interesar

En Guatemala, desde finales del siglo XIX, la presión violenta por la posesión de la tierra. Usurpación <moderna>. Basada en medidas de despojo –legalizadas– mediante el ejercicio del poder político; no ha podido ser revertida hasta el sol de hoy. Algo se hizo durante el período revolucionario. De allá para acá la colonización agraria impulsada por los regímenes militares, no resolvió el problema y –eso sí– provocó nuevos y corruptos ciclos de apropiación ilícita de la tierra, –otra vez– militares y políticos: apropiación irregular en Franja Transversal del Norte y Petén. Y para cerrar el siglo XX reconcentración, luego de la “regularización”, particularmente en el sur de Petén. Más de mil caballerías de tierra, recuperadas con sangre, sudor y lágrimas por manos campesinas. Enfrentando –incluso– al Ejército de este país (San Román las Pozas, Sayaxché). Están ahora en manos de terratenientes palmeros que accedieron a ellas por compra “legal” –que no legítima. En conclusión: la tierra en el tercer lustro del siglo XXI sigue siendo insuficiente para quien la trabaja, y un bien, que acompañado de medidas de privilegio otorgadas por el Estado facilita la acumulación de capital.

Una historia de sobra conocida. Cierto. Entonces… ¿para qué traerla al hoy? ¡simple! Es historia no resuelta. Que genera –de día en día– un escenario abominable, de exclusión, opresión y desaliento. De qué vale. Seguir acumulando estadísticas oficiales, que prueban cómo la pobreza crece. Que los niños mueren de hambre y desnutrición. Que el grado más alto de “estudios” de los trabajadores, es cuarto primaria. Que nuestros ríos continúan agonizando contaminados. Que el aire se llena de hollín cañero cada zafra ¡Si no hacemos nada! Ni siquiera es políticamente correcto hablar de ello. ¿De qué nos sirve ser el cuarto exportador de Palma aceitera y el tercero de azúcar a nivel mundial? si los niños mueren de inanición en brazos de su madre. Para qué todos “esos éxitos” si nuestra gente sufre desde que nace hasta que muere, si la miseria horada el corazón de las abuelas y los abuelos. Para qué “estos éxitos” si para mantenerlos deben apresar a los dirigentes comunitarios y sostener un Ejército en holganza, a la orden del mando (elite económica), para reprimir a campesinos dignos y luchadores. ¿Para qué “los éxitos”? si somos un Estado antihumano.

La demanda agraria sintetiza: historia, rebeldía, lucha, justicia. Pueblo. Movimiento campesino. Es clara. Diáfana. Honesta. Sin explicaciones ni discursos. Requiere, eso sí. Estrategia, pensamiento y acción social. 2017 –otro– tiempo de jornadas.