Lunes 10 DE Diciembre DE 2018
Opinión

2016 complicado; 2017 un poco más

— Editorial
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El 2016, que originalmente se vislumbraba como un año de grandes oportunidades económicas para el país, terminó siendo un año con más penas que glorias. En materia de crecimiento económico, nuevamente los indicadores vuelven a quedarse muy pero muy lejos de lo que necesita el país para superar los bajos niveles de ingresos de la población guatemalteca. Las exportaciones se han visto castigadas por reducciones en el precio de muchos de los principales productos de exportación, situación que gravita de manera negativa sobre la sostenibilidad de muchos negocios de exportación y que se ve exacerbada por la apreciación del tipo de cambio durante el año. Por si esto fuera poco, la capacidad de ejecución del gasto público por parte del nuevo gobierno se vio seriamente limitada durante buena parte del año debido a una mal diseñada reforma a la Ley de Compras del Estado, lo cual ha significado serios atrasos en materia de nuevas inversiones públicas necesarias para la actividad productiva. A esto hay que añadir los efectos negativos que tuvo la malograda reforma fiscal sobre la credibilidad de la política económica.

Si bien la SAT ha mostrado importantes avances bajo la nueva administración, todavía existe cierto grado de incertidumbre sobre las posibilidades de éxito de las reformas a la SAT, especialmente en lo que se refiere a la integración del nuevo Directorio y la renovación total del sistema de aduanas del país. En lo que se refiere al empleo, más allá de la reforma legal para preservar el empleo en el sector de vestuario y textiles, no ocurrió ningún cambio significativo en la capacidad del sistema económico para generar empleo de manera masiva; tampoco se atrevió el nuevo gobierno a explorar alguna estrategia para impulsar nuevas inversiones en sectores estratégicos con potencial competitivo internacional.

Si bien el gobierno de turno tendrá oportunidad de rectificar algunas de las decisiones que no tomó adecuadamente, o que dejó de tomar, en el 2016, los desafíos que el nuevo año trae consigo seguramente complicarán el reducido margen de maniobra que el nuevo gobierno todavía tiene. Sin duda, el 2017 parece que será un año difícil en materia económica y, aunque algunos de los indicadores económicos canónicos sigan mostrando un comportamiento relativamente estable, nadie debería contentarse con tan pírrica victoria.

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