Sábado 15 DE Junio DE 2019
Opinión

El mito de los Acuerdos Sustantivos de Paz

Lo valioso y fundamental de los Acuerdos fue el fin del enfrentamiento.

 

Fecha de publicación: 28-12-16
Por: Antonio Arenales

Un columnista, exguerrillero, hace pocos días se refería a una reunión de la Red Nacional de Víctimas, el Comité Nacional de Víctimas y el Movimiento Nacional de Víctimas Q’anil Tinamit, quejándose de la ausencia de los Presidente de los Poderes del Estado y señalando que el objeto del evento era recordar que los Acuerdos de Paz no tenían como fin poner fin al enfrentamiento armado, sino transformar profundamente las causas que le dieron origen y reparar a las víctimas, haciendo una relación de los problemas y duras realidades del país que resultan en la desigualdad, pobreza, carencias y discriminación que padece gran parte de la población.

Esta visión falaz y romántica que repetidamente nos afirman los exguerrilleros y la izquierda y que pretende vender como la verdad histórica.

La realidad es otra, la guerrilla no se originó por esa agenda de país, que existía antes del conflicto y continúa pendiente como agenda de Estado, fue un movimiento marxista que buscaba tomar el poder por las armas, no para abordar dicha agenda, sino para establecer una dictadura comunista como las de Stalin, Mao, Pol Pot y muchas más en Europa del Este, África y Asia, todas sanguinarias, déspotas y que fracasaron económica y socialmente.

El objeto fundamental de los Acuerdos de Paz fue poner fin al enfrentamiento armado. Los Acuerdos sustantivos simplemente reafirman una Agenda pendiente de Estado para que una guerrilla derrotada militarmente y cuya ideología había fracasado alrededor del mundo pudiera justificar su capitulación y fracaso.

Los Acuerdos operativos, son los verdaderamente importantes, con los que se logró la desmovilización, desarme e incorporación a la legalidad de la guerrilla y el desmantelamiento del aparato contrainsurgente y reducción del Ejército. Esto fue y sigue siendo lo más importante de las negociaciones de Paz.

Las verdaderas víctimas fueron los civiles y militares que padecieron secuestros, los asesinatos y terrorismo guerrillero, a ellos olvida el ex subversivo columnista y las organizaciones que menciona, entre las que se disfrazan de víctimas exguerrilleros que quieren lucrar con el “resarcimiento”.

El Ejército y las Patrullas de Autodefensa Civil evitaron, al igual que la liberación en 1954, que nos hundiésemos en una dictadura comunista que nos tendría, no con una Agenda Sustantiva pendiente, sino en la absoluta miseria y desolación. Hubo errores y horrores, sí, como en toda guerra.

Está bien perdonar a los exguerrilleros en aras de la reconciliación nacional, pero ya es hora de privilegiar la reconciliación y la consolidación de un Estado democrático de derecho y no seguir tolerando que fundaciones y ONG’s de exguerrilleros pretendan que honremos a criminales y tontos útiles que sirvieron a su mal llamada revolución y que financiemos sus intereses políticos y codicia.