Martes 25 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Consulta sobre Belice

El TSE deberá convocar la consulta sobre Belice..

 

— MARIO FUENTES DESTARAC
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Mediante el Decreto # 47-2016 del Congreso, se aprobó el Protocolo (de fecha 25 de mayo de 2015) al Acuerdo Especial entre Guatemala y Belice, suscrito el 8 de diciembre de 2008, para someter el Reclamo Territorial, Insular y Marítimo de Guatemala a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, Holanda, que dispone que las consultas populares que se celebrarán en ambos países para determinar si se acepta o no que el diferendo territorial entre Guatemala y Belice sea sometido a la decisión de la CIJ, se podrán llevar a cabo en forma separada o simultánea a conveniencia de los dos Estados.

En todo caso, dicho Acuerdo Especial dispone que, al quedar ratificada, en consultas populares celebradas en ambos países, la decisión de someter a la CIJ el diferendo territorial entre Guatemala y Belice, estos deberán solicitar a la CIJ “que determine, de conformidad con las reglas aplicables del derecho internacional según se especifican en el Artículo 38 (1) del Estatuto de la Corte, toda y cualquier reclamación legal de Guatemala en contra de Belice sobre territorios continentales e insulares y cualesquiera áreas marítimas correspondientes a dichos territorios, que declare los derechos de ambas Partes en los mismos y que determine la línea fronteriza de sus respectivos territorios y áreas”. Asimismo, las partes aceptarán como definitivo y obligatorio el fallo de la CIJ, y se comprometerán a cumplirlo y ejecutarlo íntegramente y de buena fe.

Conforme el Artículo 19 de las Disposiciones Transitorias y Finales de la Constitución, dicho acuerdo deberá ser sometido por el Congreso a consulta. La pregunta que se formulará a la población será: ¿Está usted de acuerdo que cualquier reclamo legal de Guatemala en contra de Belice sobre territorios continentales e insulares y cualesquiera áreas marítimas correspondientes a dichos territorios sea sometido a la CIJ para su resolución definitiva y que ésta determine las fronteras de los respectivos territorios y áreas de las Partes?

Por cierto, la CIJ, en sentencia de fecha 19 de noviembre de 2012, dirimió el diferendo territorial y marítimo entre Nicaragua y Colombia. En dicho fallo se confirmó la soberanía de Colombia sobre siete cayos (Serranilla, Bajo Nuevo, Quitasueño, Serrana, Roncador, Sureste y Alburquerque) y las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Asimismo, la CIJ determinó una nueva frontera marítima en el Mar Caribe, al dejar enclavados los cayos Quitasueño y Serrana en mar territorial nicaragüense, pero con 12 millas náuticas cada uno, y asignar a Nicaragua soberanía sobre el área marítima más allá de esas 12 millas náuticas, por lo que la explotación de la pesca y una posible exploración petrolífera le corresponderán a Nicaragua y no a Colombia; y, finalmente, concedió a Nicaragua un área marítima que va más allá de las 12 millas de los cayos de Serrana y Quitasueño al norte y otro espacio al sur de los de Alburquerque y Este Sudeste. Sin duda, un éxito para Nicaragua y una decepción para Colombia; empero, a fin de cuentas, una solución pacífica. ¡Interesante!

Asimismo, la CIJ, en sentencia de fecha 16 de diciembre de 2015, dirimió el conflicto limítrofe entre Costa Rica y Nicaragua, y ratificó la soberanía de Costa Rica sobre la isla fluvial Portillos, localizada sobre el Río San Juan.

Consecuentemente, lo procedente ahora es que el Tribunal Supremo Electoral (TSE), a la brevedad, convoque a la respectiva consulta popular, para que la ciudadanía decida si está o no de acuerdo con que la CIJ finalmente dirima el centenario diferendo territorial entre Guatemala y Belice; y, en su caso, Guatemala deberá promover su pretensión reivindicativa ante la CIJ, para que esta resuelva en derecho. Como dijo Julio César, al cruzar con sus legiones el Río Rubicón, “la suerte está echada”.

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