Miércoles 30 DE Septiembre DE 2020
Opinión

¿Antes delas seis de la mañana?

Un “pequeño detalle”, que se hace preciso  esclarecer.

 

Fecha de publicación: 13-12-16
Por: Acisclo Valladares Molina

Los videos presentados por el Ministerio Público  y que constituyen, según este,  la prueba de que Pavel Centeno se suicidó  no constituyen, por sí mismos, prueba alguna sobre este extremo ya que, en efecto, como la propia Institución revela, su muerte se habría producido en momentos en que no se encontraba ya al alcance de las cámaras.

Se precisa, en consecuencia, de otros  elementos para que pueda llegarse  a la conclusión del suicidio que se afirma e incluso en congruencia con la sucesión  de imágenes que fueron  registradas pero lo registrado –por sí solo– reitero– no prueba que se haya suicidado.

Es congruente con la hipótesis del suicidio el disparo que se dice  encontrado en su cadáver, del paladar de la boca al cráneo y los restos de alcohol en el cadáver reportados en la autopsia podrían explicar el especial estado en que la persona fallecida  se encontraba y que pudo incidir en su conducta.

No tengo los suficientes elementos de juicio como para pronunciarme sobre todo lo ocurrido y tampoco para calificar que pueda cerrarse el caso, si más,  afirmándose otra herida en el cadáver y existiendo versiones originales que difieren sobre la dirección habiéndose  del disparo letal.

¿Disparo de su arma?

No es mi intención polémica alguna sobre lo expuesto por las autoridades sino orientarlas para que no se presten a entredichos y, en tal sentido, exhortarlas a un manejo más profesional de la información que suministran puesto que –reitero– lo afirmado en cuanto a que los videos probarían el suicidio no es cierto puesto que, por sí solos, no lo prueban.

No es el tema medular de este artículo, sin embargo,  lo anteriormente expuesto sino un “pequeño detalle” sacado a colación en la información official servida y que las autoridades denominan un “desfase” en cuanto a la hora registrada por una de las cámaras, “pequeño detalle” que debe ser investigado y explicado exhaustivamente puesto que coincide “el desfase” con lo afirmado originalmente en cuanto a que el allanamiento se habría producido antes de las seis de la mañana, lo cual, de ser cierto, constituye no solo un acto contrario a la Constitución y delito, sino razón que explicaría la conducta observada por la persona fallecida  en contra de lo que, entonces,  habría sido una aggression ilegítima a la inviolabilidad de su vivienda.

No cabe que se dejen cabos sueltos en casos como este: Lo del “desfase” de hora que se afirma  debe ser investigado y explicado profusamente porque, de ser cierto que se actuó antes de la hora permitida tiene que haber –necesariamente– persecución penal en contra de los responsables –mancha que pesaría sobre nuestras autoridades y que, de haber incurrido en ella,  solo puede aliviarse con persecución, castigo y reparación, en lo posible.  ¿Devolver la vida?

Si el operativo no se inició antes de esa hora deben así decirlo y probarlo las autoridades hasta que quede desvirtuado contundentemente ese “desfase”, el desfase de una cámara que estaría probando lo contrario,

De la misma forma debe procederse en lo que respecta al caso de otra persona  que alega que se la condujo –después de haber sido presentada ante autoridad judicial competente– a un lugar que no constituye centro de detención y haber sido interrogada extrajudicialmente, extremos prohibidos por la Constitución y que, de ser ciertos, constituyen delito.

No menos grave, aunque la temática no se refiera a violación de derechos humanos, el pretendido allanamiento de oficina pública o instalación militar y y sin seguir los códigos establecidos para hacerlo claramente definidos en los manuales del fiscal.

Los delitos no pueden combatirse con delitos so pena de que, quien así lo haga, se convierta también en delincuente, experiencia que ya vivimos en el pasado y que no debe repetirse.

Ningún humano es infalible y menos los funcionarios e instituciones y si yerran, deben corregir lo más pronto posible sus errores.

El Ministerio Público-CICIG no debe jamás persistir en error si cae en él sino, antes bien,  aceptarlo y perseguirlo con todo el peso de la ley.

Si la pala convence, es el ejemplo el que arrastra.

Quien te quiere, te aporrea, dice la sentencia popular y  los temas de un allanamiento fuera de la  hora permitida para hacerlo ¿Antes de las seis de la mañana? De llevar a una persona detenida a un lugar que no es de  detención e interrogarla así como el de abstenerse de observar los  protocolos que deben observarse no constituyen “pequeños detalles”.

¡Sean ambos celosos, MP-CICIG, –por su propio bien y el bien de todos- del más riguroso cuidado de su prestigio!