Jueves 17 DE Octubre DE 2019
Opinión

La Guatebonita

Dicen que soñar no cuesta nada, pero hay sueños que se pueden hacer realidad si nos unimos.

Fecha de publicación: 01-12-16
Por: Miguel Ángel Albizures

“Estamos jodidos”, es la expresión de muchos. Otros exclaman, “Guatemala, ya no se compone”, “estamos condenados”, pareciera que un maleficio nos hicieron y por lo tanto hay que acudir al brujo de la Boca del Monte, pero quién sabe si no fue a él, a quien con engaños, lo utilizaran para hacer mala a esta Guatebonita, pero no tanto a ella, sino a unos cuantos de sus hijos que se han paseado en ella.

Hagamos un esfuerzo y saquemos los malos espíritus que deambulan por doquier, a esos que se han enquistado en las instituciones del Estado y se siguen reproduciendo desde tiempos inmemoriales. Son los menos, pero con unas uñas tan largas que alcanzan todo. Los otros, somos más, mucho más, los que podemos unir fuerzas para expulsarlos, pero no se ve claro. Ellos, quién sabe con qué brujos se unieron y nos encandilan con sus discursos, con sus promesas de cambio, nosotros debemos unirnos a las peticiones de las mujeres, de los pueblos indígenas, de los trabajadores del campo y de las ciudades, de los estudiantes, de los pobladores y de los religiosos para reconstruir todo lo que ellos, los menos, los oportunistas, los diputados, los que han gobernado, han destruido.

¿No ha pensado usted en amanecer un día en las calles, en pleno centro, acompañado de miles de guatemaltecos, de hombres, mujeres, niños y ancianos que quieren recuperar al país de las manos de esos que se han apropiado de la Guatebonita y que creen que el país es como lo presentan en los desfiles de modas en Cayalá? Bonitas ropas, bonitos peinados, bonitos zapatos, bonitas y exuberantes… que exaltaron los medios de comunicación. Esa no es nuestra Guatemala. La Guatebonita, es la que queremos rescatar de las manos de las mafias, de las manos de aquellos uñas largas que se han adiestrado para ocupar puestos públicos y enriquecerse.

Cayalá, ¿es Cayalá Guatemala? Que dicen los de los barrios populares, los de la zona que fue territorio libre, los de la Parroquia por donde anduvo Miguel Ángel Asturias, ‘Juan Chapín’ y ‘el Sombrerón’, los de los mercados, las que trabajan en casas particulares, restaurantes o comercios? Esa mitad de la población que la componen los mayas, los xincas, los garífunas, y ese sesenta por ciento que padece pobreza y pobreza extrema.

Dicen que soñar no cuesta nada, pero hay sueños que se pueden hacer realidad si nos unimos. Soñemos un nuevo amanecer y echemos adelante, empujemos todos juntos la carreta de los cambios, unámonos todos los que amamos la Guatebonita, y hagamos realidad otro amanecer en las calles, llenos de felicidad por el reinicio de las transformaciones profundas que sepultó la contrarrevolución del 54. La unidad ciudadana hace la fuerza, lo demás son pendejadas.