Lunes 22 DE Abril DE 2019
Opinión

La marea de Trump nos alcanza

Su retórica tiene impactos inmediatos.

— Edgar Gutiérrez

Los EE. UU. es un trasatlántico con hoja de ruta a largo plazo. Esto es, posee instituciones sólidas e intereses nacionales y globales definidos. No es una lancha rápida que da giros repentinos. Sin embargo, tras la elección democrática de Donald Trump está ante una de las pruebas más serias e insospechadas sobre su rol en los temas internacionales y su propio modelo de convivencia. Por supuesto, esto puede tener impactos de corto plazo en Guatemala, sobre todo porque la inflamada retórica de Trump se relaciona con asuntos sensibles en las relaciones bilaterales. Veamos.

Trump ofreció deportar 11 millones de inmigrantes indocumentados y poner muros de contención a la inmigración, sobre todo musulmana. Solo con triplicar las deportaciones anuales que ahora son de alrededor de 100 mil, activaría una bomba social en un país, como el nuestro, sin oferta de empleo e insuficientes inversiones. Adicionalmente esa retórica xenófoba del ahora presidente incrementará un clima social en los EE. UU. hostil a nuestros migrantes y alguna repercusión tendrá este cierre de espacios sobre los flujos de remesas familiares.

Por otro lado, Trump ofreció denunciar tratados de libre comercio para proteger la economía estadounidense. Es muy probable que su partido, que dominará en los próximos años el Senado y la Cámara de Representantes, no lo respalde, pero el nuevo gobernante tiene poderes para imponer barreras no arancelarias, por ejemplo, controles fitosanitarios y ralentizar la internación de exportaciones guatemaltecas. Los EE. UU. son el principal socio comercial de Guatemala (40 por ciento del comercio) y gran parte de las mercancías consiste en productos perecederos (frutas, hortalizas, flores) que podrían perderse o ser rechazados.

En tercer lugar, está el ámbito de la cooperación. El Capitolio ha aprobado desde la crisis humanitaria de niñez no acompañada en 2014, fondos adicionales a solicitud del presidente Obama. Pero durante su campaña, Trump habló de reconcentrar recursos en los estadounidenses, por lo que la asistencia podría sufrir tropiezos y hasta recortes. Las incipientes negociaciones de programas del Plan Alianza para la Prosperidad podrían dilatarse sin incentivos recíprocos. Considerando este clima y percepciones, la gravitación de Washington en particular durante 2016 respaldando las reformas del Congreso y el trabajo del MP y la CICIG, podría verse disminuida en 2017.

Dado que en Guatemala las fuerzas restauradoras del viejo orden (las redes político-económicas ilícitas) retomaron, justamente el mismo martes 8, el control del Congreso y de su agenda, y que además han cooptado, al parecer, definitivamente al presidente Morales, y tienen alineada la presidencia de la Corte Suprema, un impacto inmediato del debilitamiento del prestigio y la fuerza estadounidense, es la regresión en el campo de la justicia y la inestabilidad política, incluyendo manifestaciones de intolerancia frente al descontento social.

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