Viernes 24 DE Enero DE 2020
Opinión

El rincón de Casandra

Muros: ¿cual diplomacia?

Fecha de publicación: 09-11-16
Por: Jacques Seidner

Ahí donde hoy aquí y acullá se firman acuerdos comerciales de libre intercambio, que la globalización esta en marcha –a pesar y contra todo– sucede en el mundo la contradicción siguiente.

Cuando cayó el muro de Berlín después de años de separar dos conceptos de vida –que a pesar de ello deseaban unirse–, se pensó que se iba hacia relaciones internacionales mas “amables”. Pero nada de eso sucedió. Los muros, vallas, alambrados persisten y se siguen construyendo alrededor del planeta. Ahí está el más antiguo entre las dos Coreas 1951, el muro entre Israel y Palestina, el de la India y Bangladesh, la India, Cachemira y Pakistán, el de Botsuana y Zimbabue, entre Arabia Saudita e Irak en construcción… Hoy se suma a estos los erigidos por varios países de Europa entre ellos, contra la migración y el terrorismo islámico –a pesar de los acuerdos de libre paso entre naciones suscritas a los acuerdos Schengen. Se cuentan hoy veintiséis mil kilómetros divididos en 70 muros que representa el diez por ciento de las fronteras políticas del planeta. Las razones de dichas decisiones son múltiples, pero todos ellos tienden a reforzar el isolacionismo y el espíritu extremo nacionalista aún religioso de esas naciones.

Últimamente el asunto del muro entre México y Estados Unidos saltó a la notoriedad debido a la campaña presidencial
norteamericana.

Uno de los candidatos hizo de ello un tema importante de su programa de Gobierno.

Y sin embargo nada nuevo en ello puesto que el gobierno norteamericano decidió desde el 2000 reforzar su frontera sur para evitar migraciones ilegales, paso de drogas y contrabando. En el 2006 el presidente Bush ordenó la construcción de un muro a lo largo de 3 mil 200 kilómetros entre ambos países empezando de California hacia el este. Actualmente ya existen 2 mil 500 kilómetros de muro poco más o menos construidos faltando para terminar el proyecto algún tramo en Texas donde sin embargo corre el Río Grande como barrera natural difícilmente franqueable.

Hay que observar que como iba construyéndose el muro, la migración ilegal se fue corriendo e ingresando de California hacia Arizona, a Nuevo México y finalmente a Texas. En el año 2000 atravesaron hacia el norte un millón 600 mil migrantes y actualmente solo lo hacen algo más de 300 mil de mexicanos más alguna cantidad de centroamericanos. Estos datos muestran que la propaganda agresivamente negativa sobre el paso ilegal de migrantes de Trump, es inexacta y extemporánea. El muro existe ya, aunque dicha barrera contradiga la diplomacia tradicional del “buen y distante vecino” de Estados Unidos con México y ello desde los tiempos del presidente Franklin D. Roosevelt.

Muros, ¿Cuál diplomacia?