Jueves 17 DE Octubre DE 2019
Opinión

Ni pan ni circo

Si sueña con la selección de fútbol espere 50 años, puede que cambie ese mundillo de mañosos.

 

Fecha de publicación: 08-11-16
Por: Amílcar Álvarez

Los romanos lo hacían a su manera y los dirigentes políticos inteligentes copiaron lo bueno con excelentes resultados. En España el generalísimo Franco manejó el arte de darle pan y circo al pueblo con las corridas de toros y el fútbol, pasión de pasiones que perdura: pelota, sangre y arena. Destacaron en esa época toreros famosos como el Cordobés, Ordóñez el Clásico y er Viti como le decía Juanito, brother de la Maruja a la que por esas casualidades de la vida encontré un otoño en la Gran Vía de Madrid, elegante y bien acompañada de una morena guapa y salerosa. Odio aparte, Franco le dio a los españoles pan y diversión de la que gusta, permitiendo en su momento la transición a la vida democrática en forma civilizada. La alternancia PSOE-PP, logró un crecimiento y desarrollo social importante, sin poder sustraerse de los problemas financieros y económicos severos provocados por la burbuja inmobiliaria –integra el grupo llamado PIGS–, y los políticos que por largos meses impidieron formar gobierno. Fue posible por la abstención del PSOE, permitiendo la investidura de Rajoy del Partido Popular, sin nada que ver con el PP local. Son corruptos, pero no tanto como Pérez-Baldetti, que por poco venden la catedral con el sacristán adentro de propina.

Los españoles son trabajadores, la mayoría que radica en el país ha hecho pisto, hace rato que no veo a Julián, Chispa ni al hermano que se llama Serafín o Saxofón. Algunos son acusados de golpistas por no usar desodorante, sin embargo, con todo y golpe de ala se les estima. La leyenda dice que el pleito con el jabón viene de lejos, al parecer a don Cristóbal le encantaba navegar con bandera de baboso pero no bañarse, razón por la que los especialistas lo califican de golpista puro y duro sin el menor asomo de duda, además era cantineador, se tomaba sus capirulazos y le echaba cinco al piano. Por suerte en ese tiempo no existía la asociación de mujeres angustiadas, salvándose que lo acusaran de algo aunque fuera por joder como a Trump, que de tanto exagerar va a convertir la verdad en mentira y puede ganar. Colón no dejó santo parado ni era inmune a los desencantos del amor, al grado que cuando Lola su último romance conocido lo mandó al chorizo, trémulo de emoción con un trago de gato entre pecho y espalda le dijo: te vas Lola y lo lamento. De esa decepción nunca se repuso y se fue con otra que al rato lo bajó dejándolo pelado, algo torcido y acalambrado y ya no pudo con el quinto hervor. Dicen porai que dejó descendencia, Colom cree que por una pinche letra no son parientes, Sandra lo niega a morir. Si es cierto o no, es otra novela.

Volviendo al circo y al pan, los dirigentes mafiosos del fútbol le declararon la guerra nada menos que a la FIFA y creyéndose muy machos mandaron a la miércoles al delegado que vino a decirles: la mafia se acabó, se alinean o se alinean. Un domador del tercer mundo especialista en armar camotes dirige la rebelión diciendo que le vale madre la FIFA pero no la FAFA, que prefiere las chamuscas de la zona five a ceder la soberanía, vieja canción que cantan los corruptos cuando les conviene. Solo falta que por los problemas que tiene el gobierno en el aparato digestivo, meta la mano por error y se prolongue el caos. En cuanto al pan, la cosa está más jodida. El de trigo no pesa y es caro. El de las mujeres por el que muchos pierden la cabeza y la panadería, anda escaso. El pan político con su diputado jengibre sin visa peleando con míster Robinson, está perdido. El de palo casi extinguido y el dulce y el francés de calidad ya no es. Si sueña con la selección de fútbol espere 50 años, puede que cambie ese mundillo de mañosos. De consuelo tome cusha con bocas de chucho, eche pan a su matate y diviértase viendo el circo del Congreso con su fauna diversa, la entrada es gratis. Y no es cuento.