Domingo 8 DE Diciembre DE 2019
Opinión

Ineficiencia estatal

El año congelado bajo el mandato del presidente Morales.

Fecha de publicación: 13-10-16
Por: Méndez Vides

La ineficiencia es tan perjudicial como la corrupción, porque los patriotas ambiciosos nos asaltaron y restaron vida (hubo muertos en los hospitales por su culpa), pero quienes saludan hoy como honestos nos están robando el tiempo con su ineficiencia, y el tiempo es también vida o, digamos, dinero.

¿Cómo es posible que no se pueda obtener de inmediato un simple instrumento de identificación personal como el DPI? Ya era ridícula la tardanza previa, porque se hacía la cola para la foto y revisión de datos, y luego se tenía que esperar meses para pasar nuevamente por esa trampa a recoger el instrumento de identificación con el milagroso y frágil chip de tanta actualidad. Pero traten en estos días de reponer su tarjetita plástica, esa que los emisores de tarjetas de crédito imprimen en un santiamén, e ingresarán a un laberinto sin salida. Ahora ya es hasta permitido el uso de la tarjeta averiada, porque nuestros genios del Renap (con un exfuncionario en la prisión) no saben para cuándo podrán entregar la renovación.

Estamos en el siglo XXI, el de la agilidad tecnológica, de los celulares y la inmediatez, pero nuestro Gobierno regresó al lápiz Mongol, a los sacapuntas y borradores, a las sumas a mano en grandes pliegos de papel. Por lo menos podrían usar la calculadora o la regla de cálculo. En años pasados al menos se podía obtener la licencia en media hora, y ya era molesta la fila y el juego infantil del cambio de sillitas para avanzar. Pero ahora todo se entrampó, así como no funciona el Correo, y se quiere nacionalizar todos los servicios para regresar al siglo XIX, como en una serie de ciencia ficción.

Pronto estaremos conduciendo la diligencia con licencias vencidas, a las que les mandarán a poner una calcomanía para extender su vida útil, como se acaba de anunciar con los pasaportes. En el futuro recordaremos el 2016 como el año congelado bajo el mandato del presidente Morales, cuando se detuvo el sistema, cuando guatemaltecos tuvieron que explicar al ingresar a naciones extranjeras que somos un país tan atrasado que no puede ni emitir documentos de identidad, pero eso sí, con las cárceles atascadas de bribones.

Todo el sistema está detenido. Se nota hasta en el IGSS, a donde acudió un amigo la semana pasada a solicitar su carné de afiliado. Llenó lo pertinente, le facilitaron un documento temporal y fijaron un año para la entrega oficial. El afiliado quiso confirmar si había escuchado bien, si exactamente en un año le tocaría regresar por su identificación, pero la encargada le aclaró que no, que a partir de un año podría empezar a llegar a preguntar si ya estaba, porque no podían garantizarle tanta velocidad.