Jueves 17 DE Octubre DE 2019
Opinión

El sistema electoral de Estados Unidos: porqué Hillary lleva tanta ventaja

Fecha de publicación: 02-10-16
Por: Francisco Villagrán de León*

Hillary Clinton lleva una ventaja sobre Donald Trump que no muestran las encuestas a nivel nacional, pero que ha sido constante a lo largo de la campaña. La razón de esto tiene que ver con el sistema electoral estadou-nidense. ElPresidente de los Estados Unidos no es elegido por el voto directo, sino por el Colegio Electoral, un procedimiento sui generis. Así quedó previsto en la Constitución (Artículo 2, Sección 1), en lo que fue el resultado de un compromiso entre quienes proponían que se eligiera al Presidente mediante el voto popular y los que preferían que fuera en una votación en el Congreso.  ¿Y quiénes integran el Colegio Electoral?  Un total de 538 electores que son designados por los partidos políticos en cada estado. El número de electores está basado en el número de diputados por cada estado, es decir que no todos los estados tienen la misma cantidad de electores: California tiene 55, Texas 38, Nueva York y Florida 29 cada uno, Illinois y Pennsylvania 20 cada uno, y así sucesivamente los demás estados tienen menos: Delaware, Montana, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Wyoming y el Distrito de Columbia tienen tres cada uno. En 48 estados el ganador del voto popular se lleva todos los votos electorales. En dos estados (Maine y Nebraska) los electores usan un sistema proporcional.

El resultado del voto directo y el del Colegio Electoral han coincidido casi todo el tiempo, con contadas excepciones en la historia de los Estados Unidos (1824, 1876, 1888 y 2000). En la más reciente de estas, el demócrata Al Gore ganó el voto directo (50 millones 996 mil 582 contra 50 millones 456 mil 062), pero George W. Bush ganó en el Colegio Electoral (271 contra 266). En esa oportunidad Al Gore reconoció el triunfo de Bush.

El candidato a la presidencia que gane al menos 270 votos del Colegio Electoral es el que resultaría electo.

Es aquí donde Hillary Clinton lleva una ventaja que le da mayores posibilidades de ser elegida como la próxima Presidente (y la primera mujer en ocupar ese cargo). Su campaña ha puesto mayor atención desde un principio al Colegio Electoral, dedicando sus recursos a los estados donde saben que tendrían mayor impacto para llegar a los 270 votos requeridos. En cambio, la campaña no convencional de Trump ha sido cuestionada por no prestar suficiente atención al Colegio Electoral. Hay diez estados “clave” que se pueden ir por un partido o por el otro; los demás se consideran “seguros” para uno o el otro. Según el análisis de electoral-vote.com, al 30 de septiembre Clinton tendría 317 contra 221 de Trump, y esa tendencia se ha mantenido en los últimos meses ­–con algunas variaciones que no se han invertido en ningún momento–. A como van las cosas, Trump tendría que ganar en Florida, Pennsylvania, Virginia (en donde el margen de ventaja a favor de Clinton es apretado) y Ohio (en donde el margen a favor de Trump lo es también). En los demás estados la tendencia es más definida y es probable que no cambie.

Un reto para Clinton (más que para Trump) es conseguir el voto de los jóvenes entre los 18 y los 34 años (los llamados millennials), que rechazan a los políticos tradicionales y al sistema político en general, y ven con enorme desconfianza a ambos candidatos.  El mayor riesgo es que no voten.  El senador Bernie Sanders está intentando ayudar a buscar el apoyo de este segmento del electorado, pero hasta ahora no hay señales claras que se logre. El sentimiento de la antipolítica es muy fuerte, como lo es también en las democracias europeas, y representa un desafío en el largo plazo.

En mi anterior columna (domingo 18 de septiembre) me referí al impacto que tendría en Guatemala, en América Latina y en el resto del mundo un eventual triunfo de Trump.  Es muy preocupante, por decir lo menos. Aunque el peso y la influencia de Estados Unidos pueden ser aplastantes, nos iría un poco mejor con Hillary. Mi impresión es que ella va a ganar.

*Investigador y profesor visitante en la Universidad George Washington, exembajador en Estados Unidos, la ONU, la OEA, Alemania, Noruega y Canadá.