Martes 25 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Aporías de la izquierda y de la derecha

La nueva ideología es la del dinero.

— Gonzalo Asturias Montenegro
Más noticias que te pueden interesar

Fue una sorpresa leer la noticia que el Presidente venezolano paliaría la crisis económica abriendo el país a la minería, para captar así inversiones millonarias. Después de ver tan desconcertante anuncio, pensé que mientras la izquierda en Guatemala no quiere sentarse a discutir si hay algún escenario en el que la minería sea aceptable, en Venezuela el Socialismo del siglo XXI se matrimoniaba con ella. (En Cuba, los Castro cohabitan con la minería) ¡Contradicciones del carajo!

Luego recordé que mientras en Guatemala la izquierda rechaza a las hidroeléctricas, un presidente de izquierda, Rafael Correa, en contra del parecer de los pueblos originarios de Ecuador, a rajatablas y por la fuerza, construyó una serie de represas por considerar que el país no podía seguir quemando petróleo para generación de energía.

Como por todo ello hubo protestas de ONG de derechos humanos y ambientalistas, expulsó a todos los extranjeros que conformaban las mismas. Expulsiones semejantes se han dado en otros países gobernados por la izquierda como Bolivia, Nicaragua o Venezuela. (A Cuba, ni siquiera les permiten el ingreso). Son los mismos ambientalistas y defensores de derechos humanos que paradójicamente son carnales de la izquierda guatemalteca.

Como Daniel Ortega (izquierda) considera que Guatemala es un país intervenido por Estados Unidos a través de la CICIG, ahora da apoyo a Ángel González (el Señor de los Canales en América Latina) y su familia (incluido Rabbé) por ser víctimas de la CICIG (brazo intervencionista norteamericano); y cabildearía en ese sentido entre gobernantes de la izquierda latinoamericana. ¡Ángel González sabe mejor que nadie que no habrá cena gratis!

En la mayoría de nuestros países, la izquierda tiene un libreto de doble discurso: en la llanura derechos humanos, democracia, ecología; y, en el gobierno, intolerancia a la crítica de la prensa, oportunismo y represión…

Y a propósito de libretos, el candidato presidencial de la URNG propuso en la campaña pasada, la nacionalización de la educación y de la energía eléctrica, pero no calculó la cifra astronómica necesaria para dichas estatizaciones, ni reparó en el hecho de que si el Gobierno no puede cargar con la educación pública, ¿qué podría hacer si asume la privada? ¡Un disparate! En esa campaña electoral, otro grupo de intelectuales de izquierda, menos percudido pero con igual desatino, propuso que se rompiera el orden constitucional, que no hubiera elecciones sino un gobierno transicional. ¡Qué partituras más pobres y sin imaginación las de la izquierda guatemalteca, que explica porqué no tiene votos en las elecciones!

Las derechas han sido igualmente erráticas: la de Otto/Roxana, vomitiva; y la de Jimmy de ineptitud supina. Tristemente, derechas e izquierdas coinciden en el saqueo del Estado tipo pacman. En El Salvador, murió en prisión el expresidente Flores (derecha) acusado de corrupción; en tanto que el expresidente Funes (izquierda) se asiló en Nicaragua, para no ser juzgado también por corrupción. (En el cateo de su casa, se encontraron extravagancias al estilo de los zapatos de Imelda Marcos).

Hay, sin embargo, izquierdas honestas como las de Chile, o Pepe Mujica, prototipo de incorruptibilidad; pero a la par las hay que han hecho del Estado un botín como los Kirchners, Ortega, Maduro, Evo, o las brasileñas con Petrobras.

Sergio Ramírez (izquierda) escribió brillantemente: “he visto a los más valientes de mi generación destruidos por la codicia, guerrilleros heroicos convertidos en millonarios, protagonistas de la más grande de las tragedias éticas de esa historia. Envilecidos por el poder y por la idea de poder para siempre. Pero también he visto a otros que también estuvieron a la cabeza de la revolución y que jamás tocaron un centavo ajeno y viven en digna pobreza: esos son los imprescindibles”.

En la izquierda y derecha latinoamericanas hay dirigentes imprescindibles, quienes tristemente no tienen cabida en el sistema corrupto que izquierdas y derechas hemos creado en casi todos nuestros países. ¡Es del carajo! ¡Del carajo!

gasturiasm@gmail.com

Etiquetas: