Sábado 24 DE Agosto DE 2019
Opinión

No es la decisión, sino el momento

Coyuntura hostil para el Gobierno.

Fecha de publicación: 22-09-16
Por: Mario Mérida

La coyuntura, es un lapso de tiempo en un proceso histórico de una sociedad, durante el cual se articulan una serie de acontecimientos que le dan sentido a una situación, y que pueden indicarnos un cambio o transformación de la realidad (Bermúdez Jiménez. SERAPAZ). Una representación simple de la coyuntura, es ejemplarizada como sigue: “En estas condiciones o circunstancias no me atrevo a faltar al trabajo o a intentar organizar un sindicato” (Gallardo Helio. 1980). Los eventos sucedidos durante el presente mes han creado un imaginario social desalentador, para quienes siguen de cerca la cotidianidad nacional.

El escenario principió a constituirse con la pésima defensa que hicieron del pestañazo presidencial; seguido de la buena intención del gobernante de hacer pública la inclusión de su hijo y del hermano en el “caso Botín Registro de la Propiedad” (13 de septiembre), días después que su vástago había declarado ante la FECI
(7 de septiembre), demeritada por la desafortunada la advertencia de cierre, que debió quedar en “no daré ninguna declaración adicional para no interrumpir de ninguna manera en este proceso” (elPeriódico).

Lo que faltaba para terminar de crear la coyuntura hostil para el Gobierno, pero favorable para amplios sectores sociales y políticos, son entre otros el anuncio que no habría más dinero para publicidad en los medios de comunicación, enfatizando que ¡se acabó la fafa!, así como la inoportuna publicación del Decreto Gubernativo 5-2016 (19/09/2016), que otorgaba a la autoridad el poder para disolver por la fuerza cualquier grupo, reunión o manifestación pública, además de “Exigir a los órganos de publicidad o difusión que eviten todas aquellas publicaciones que a juicio de la autoridad contribuyan o inciten a la alteración del orden público. Si la prevención no fuera acatada y sin perjuicio de otras medidas, se procederá por desobediencia contra los responsables”.

Una interpretación amplia de lo relacionado con los medios de comunicación, podría interpretarse como censura desde el momento de quedar “a juicio de las autoridades” la calificación de aquello que contribuya o incite la alteración del orden público. La pregunta obligada es ¿Deben los medios someter ante algún organismo lo que publicarán o retractarse cuando el Ejecutivo considere que violó el Decreto 5-2016? La buena intención del decreto se deslegitimó por su mala redacción.