Domingo 15 DE Septiembre DE 2019
Opinión

Ataque presidencial contra la prensa

Fecha de publicación: 22-09-16
Por: Editorial

El lunes pasado, el presidente Jimmy Morales acusó a la prensa independiente de estar molesta con el Gobierno porque este decidió no dar “fafas” ni gastar en publicidad oficial.

Específicamente, el presidente Morales dijo: “Se acabó la fafa, se acabó la publicidad. Q150 millones en 2015; Q160 millones en el 2014, más de Q160 millones en el 2015 (sic). Guatemala ya no puede seguir pagando publicidad, perdónenme señores de los medios de comunicación. Si ese es el dolor, perdónenme” (Prensa Libre).

Si con eso el presidente Morales quería desafiar a elPeriódico, le recordamos que no solo no recibimos publicidad oficial en los años de corrupción y despilfarro a que él alude, y que, por el contrario, fuimos víctimas de un inclemente ataque cibernético y jurídico, patrocinado por el régimen de Otto Pérez (2012-5), el cual le exigimos al gobernante Morales que lo investigue a fondo y que el resultado de la investigación lo ponga en conocimiento del Ministerio Público y de la opinión pública. ¡Atrévase, señor Presidente!

En Guatemala, el objetivo de la publicidad oficial siempre ha sido y sigue siendo la promoción de la persona del gobernante de turno, de sus colaboradores o de los precandidatos oficialistas, a través de la difusión de imágenes, cualidades, así como de la magnificación de sus “realizaciones”. Luego, el grueso de la publicidad oficial se reduce a una mera propaganda oficialista. Cientos de millones de quetzales se gastan en esta promoción personalista, matizada por el subjetivismo, el sesgo, el engaño, el cinismo y la adulación, que incluso raya en lo ridículo, lo vergonzoso y hasta en lo ofensivo. En dos platos, un verdadero culto a la personalidad de los oficialistas.

elPeriódico en todo momento ha defendido el 13º principio de la Declaración de Principios sobre la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que textualmente dice: “La utilización del poder del Estado y los recursos de la hacienda pública; la concesión de prebendas arancelarias; la asignación arbitraria y discriminatoria de publicidad oficial y créditos oficiales; el otorgamiento de frecuencias de radio y televisión, entre otros, con el objetivo de presionar y castigar o premiar y privilegiar a los comunicadores sociales y a los medios de comunicación en función de sus líneas informativas, atenta contra la libertad de expresión y deben estar expresamente prohibidos por la ley. Los medios de comunicación social tienen derecho a realizar su labor en forma independiente. Presiones directas o indirectas dirigidas a silenciar la labor informativa de los comunicadores sociales son incompatibles con la libertad de expresión”.

Por tanto, rechazamos, en lo que respecta a elPeriódico, la perorata infamante del presidente Morales y le exigimos respeto, tolerancia y comedimiento.