Domingo 15 DE Diciembre DE 2019
Opinión

Reflexión

Es importante, porque según mi opinión, debe ser la esencia del propósito de la vida…

Fecha de publicación: 17-09-16
Por: Carlos A. Rodas Minondo

Hoy en día pareciera que la vida de las personas en una sociedad de consumo, ha tomado un rumbo rápido y basado en valores diferentes a los promovidos por las sociedades de antaño. Una carrera en competencia del tener más que el ser, detrás del poder y riqueza sin importar la forma ni el medio para lograrlo, llena de problemas, insatisfacción e infelicidad. Cuando entendamos que la base de nuestro comportamiento debe estar basado en principios y valores espirituales y de Dios, entonces tendrá sentido nuestra vida.

El sentimiento de una visión hacia el bien común, dar nuestro mejor esfuerzo sin esperar recibir, desde los seres queridos y la familia hasta el prójimo en general, nos llenan de total satisfacción. ¿No es eso lo que nos hace mejores seres humanos?, ¿mejores padres, mejores hijos, mejores amigos, mejores profesionales…? Nuestro aporte a la familia, a la sociedad, a nuestra comunidad, tiene un valor incalculable en la vida.

La vida es difícil, complicada, llena de adversidades y pruebas que a veces no entendemos y puede ser una pesadilla, pero también puede ser un paraíso, depende de nosotros mismos. En prioridades, cómo y qué valoramos de la vida.

En nuestro paso corto de nuestra existencia por este mundo según mi opinión, para superarnos, debemos basar nuestra vida en esos valores de vida. Creo que todos hemos experimentado en algún momento satisfacciones producto de vivencias y experiencias en la vida. Estoy seguro que esas satisfacciones tienen una base en valores del espíritu. Tracemos nuestros objetivos, y con trabajo, enfoque y dedicación los lograremos.

Ganamos un negocio importante en donde logramos satisfacer retos con base de esfuerzo, dedicación, perseverancia y el resultado lleva una satisfacción de ese trabajo. Claro que tenemos la recompensa económica, pero no es la verdadera satisfacción. Si ese negocio hubiera sido ilícito, tendríamos esa recompensa económica, pero ¿tendríamos esa misma satisfacción…?

Vemos a muchas personas que por su mal enfoque en las prioridades de su vida viven una verdadera pesadilla, unos tras las rejas, o con múltiples problemas de diferente índole, por anteponer la añadidura a los verdaderos valores de vida. Agradecer la salud y la unión familiar, es una parte importante en nuestro desarrollo para lograr nuestros objetivos.

Me pareció muy interesante el discurso de un alto ejecutivo de una Compañía Multinacional al momento de su retiro, basado en su experiencia de vida. Creo que estas palabras con el enfoque adecuado, ayudan a tener una visión más clara de cómo se debe llevar una vida para estar bien, y ser mejores y felices personas. A continuación el discurso: “Imagina la vida como un juego en el que estás malabareando cinco pelotas en el aire”. Estas son: –tu Trabajo, ­–tu Familia, –tu Salud, –tus Amigos y –tu Vida Espiritual. Y tú las mantienes todas estas en el aire. Pronto te darás cuenta que el Trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras cuatro pelotas: Familia, Salud, Amigos y Espíritu son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo. Debes entender esto: apreciar y esforzarte por conseguir y cuidar lo más valioso. Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina y deja el trabajo a tiempo. Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos. Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente. Y sobre todo… crece en vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno. Shakespeare decía: Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué? Porque no espero nada de nadie, esperar siempre duele. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución. Lo único que no se resuelve es la muerte. La vida es corta, ¡por eso, ámala! Vive intensamente y recuerda: Antes de hablar… ¡Escucha! Antes de escribir… ¡Piensa! Antes de criticar… ¡Examínate! Antes de herir… ¡Siente! Antes de orar… ¡Perdona! Antes de gastar… ¡Gana! Antes de rendirte… ¡Intenta! Antes de morir… ¡Vive y no te olvides de Dios!