Domingo 16 DE Junio DE 2019
Opinión

La independencia, conveniencia de poderes

La llamada independencia fragmentó poderes y creó nueva territorialidad.

Fecha de publicación: 13-09-16
Por: Renzo Lautaro Rosal

El título es una afirmación del constructo creado a conveniencia de las élites que se inventaron ese nombre para lo que en realidad fue un proceso de reacomodo de intereses. A 195 años de ese momento superficial, comienzan a suceder fenómenos interesantes; dos ejemplos. Aunque parecen imperceptibles, están sucediendo intentos de reproducción y también pérdidas de poder. Sectores que han tenido derecho de picaporte, ahora no lo tienen del todo. Cuando no se les consulta o no se les pide permiso se repliegan, fuerzan supuestos diálogos, aprietan con el propósito de llamar la atención sobre el carácter supuestamente protagónico de sus voces, que han perdido contenido, audiencia y sentido. Pasa cuando se intenta reabrir el debate sobre lo fiscal, cuando se proponen reformas constitucionales en materia de justicia, cuando se discute sobre el futuro del Seguro Social; temas donde no quieren estar ausentes y aprovechan para reacomodar porciones de poder que han pasado a otras manos.

La llamada independencia fragmentó poderes y creó nueva territorialidad. En días recién pasados se capturó al alcalde del Puerto de San José, personaje implicado en lavado de activos y delitos conexos que llevó al MP y CICIG a develar en julio 2015, el caso “Droga, dinero y poder local”. El apresamiento confirma que los poderes locales se han fincado y extendido sus dominios a nivel nacional con los operadores que tienen en el Congreso, en el Ejecutivo y también en el Judicial. A pesar de los azotones, las estructuras locales continúan operando; quizás con más cautela, con menos protección de sus enlaces que están guardados, construyendo un nuevo entramado; dejando claro que la mutación es característica de los CIACS. Un indicador de vigencia es el decomiso de droga que se ha dado en 2016; el mayor de los últimos 17 años. Logro o expresión de crecimiento. Por tanto, esa captura es señal de algo mayor.

Guatemala cuenta con aproximadamente 402 kilómetros de costa, la mayor parte, hacia el Pacífico (63 por ciento del total). Incluye a seis departamentos (San Marcos, Retalhuleu, Suchitepéquez, Escuintla, Santa Rosa y Jutiapa) y 19 municipios, de los cuales Escuintla tiene siete. Para ajuste, el Congreso aprobó siete nuevos municipios en los últimos cinco años; de ellos, tres están en la franja costera (La Blanca, San José La Máquina y Sipacate).

La costa pacífica, por su posición estratégica (carreteras, puertos, pistas de aterrizaje, comunidades inaccesibles); alta concentración de personas, bienes y servicios; colindancia fronteriza (México y El Salvador, e influencia hacia Honduras), es susceptible a unas actividades de marcada opacidad y otras más claramente ilícitas que potencian el contrabando y otras actividades del crimen organizado (tráfico de personas y de drogas); lo que incide en altos índices de violencia (armada, contra la mujer, violencia infantil, trata de personas), concentración de la migración transfronteriza, entre otros factores.

Los municipios costeros son ejemplo de los territorios convertidos es espacios de reconversión del poder. Afectar los intereses nocivos allí presentes es buena noticia, siempre que no se reproduzcan las estructuras para seguir repitiendo la escena.

renzolautaro.rosal@gmail.com