Miércoles 26 DE Junio DE 2019
Opinión

La historia se repite

El crimen organizado contrata mentes privilegiadas bien pagadas para dirigir sus operaciones.

Fecha de publicación: 13-09-16
Por: Amílcar Álvarez

Los textos sagrados dicen que Sodoma y Gomorra antiguas ciudades bíblicas situadas en Palestina, fueron destruidas por el fuego del cielo como castigo a la corrupción de sus pobladores que le daban duro al arroz con tunco y con mucho fervor a la sodomía. En el mundo actual la situación no ha cambiado mucho, en esencia es la misma solo que más sofisticada al incorporarse la tecnología a la perversión, demostrando que su dimensión no tiene límite. En la actualidad uno de los negocios más lucrativos que genera millardos de dólares es la pornografía en Internet, sin establecer la frontera entre el erotismo y el sexo. Superficialmente algunos definen lo primero como lo que se hace antes de estar en la cama y lo segundo lo que se hace encima del colchón. Los puritanos salen corriendo al escuchar esa opinión y hay que respetar su visión de la vida, son normales, lo que pasa es que no se han dado cuenta y no es justo acusarlos de integrismo religioso que en todo caso sería genuino, no como una bola de listos que fingen demencia. La delincuencia transnacional se ha tecnificado a niveles que no caben en la imaginación de un mortal común y corriente, la mafia es una sociedad secreta dentro de la sociedad y su negocio de trata de blancas y negras, tráfico de sustancias ilícitas, blanqueo de capitales y un largo etcétera, genera billones de dólares al año con capacidad de provocar el colapso de la bolsa de valores y de instituciones financieras importantes. Los gobiernos del primer mundo lo saben y con tecnología de punta tratan de controlar el problema con éxito relativo. El crimen organizado contrata mentes privilegiadas bien pagadas para dirigir sus operaciones, contrario a los empresarios que escogen mediocres por tacaños o miopes, exigiendo todavía un certificado de Sanidad garantizando que no tienen tisis o sida.

Además de la amenaza real de la delincuencia organizada, expertos opinan que está en ciernes una tormenta financiera de película por no caminar la economía mundial en un sendero normal. Al darse cuenta de la realidad de Europa –empeorada por el Brexit– y la situación de China que esconde el nivel de su crisis, instituciones de primer orden están tomando las previsiones del caso en virtud de que puede ser peor que la del 2008 que hizo tambalear al Tío Sam, considerada la primera economía del mundo. Los gurús locales suelen decir que aquí no pasa nada por ser una economía periférica olvidando que el impacto en la clase media siempre es severo, no digamos en los pobres y marginados que hace rato piden que no hagan olas. De muestra un botón. A pesar de bajar el flete marítimo, el precio del trigo y maíz a nivel histórico en el mercado internacional, no se refleja localmente en el pan, pollo y otros productos básicos. En lugar de bajar los precios suben y la pregunta es: ¿qué pasará al recuperarse el petróleo? Como dice Jimmy, ganan mucho y no es cuento. Por si fuera poco, la crisis del Estado se agudizará en el 2017 si no implementan la reforma fiscal y captan recursos adicionales subastando las frecuencias –sugerido hace meses– solicitando información al Gobierno mexicano que la realizó con éxito al pagar los operadores de telefonía, televisoras etcétera, US$12 mil millones. El monto proporcional que deberían pagar aquí es de US$1,200 millones, el precio sugerido por un iluminado de US$250 millones es un globo fríamente calculado, lanzado para que los bobos muerdan el anzuelo y debe ser rechazado. Es tiempo de tomar decisiones oportunas sin afectar a los débiles y aplacar con firmeza a los que manejan el oficio de oponerse a disminuir la desigualdad social, pensando que el pópulo está dispuesto a soportar de modo natural o por adicción un sufrimiento perpetuo. Se equivocan si creen que es de plástico y no reaccionará.