Lunes 12 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Violencia estudiantil

La juventud tiene que entender que la violencia es mala consejera.

— Miguel Ángel Albizures
Más noticias que te pueden interesar

Hay una serie de temas importantes que abordar, como por ejemplo; el Presupuesto del próximo año, diputados pendientes de juicio o de captura, las redadas por corrupción en el Registro de la Propiedad Inmueble, los gánsteres del transporte público, el espionaje y control a ciudadanos etcétera, pero cuando los enfrentamientos entre estudiantes se hacen cada vez más trágicos, es necesario ponerle atención y esto es una responsabilidad de los padres de familia, de los maestros, del Ministerio de Educación y de las fuerzas de seguridad del Estado que parece no preocuparles el problema que se extiende fuera del centro de la ciudad.

El 2 de septiembre a mediodía, los estudiantes del Instituto Nacional Mixto de Educación Básica Atlántida, fueron agredidos, supuestamente, por estudiantes del Instituto Nacional para Varones Adrián Zapata quienes llegaron armados con palos, cadenas y piedras e incluso, según testigos, se escucharon balazos. Lo sucedido provocó la irregularidad en las clases esta semana, y los maestros y padres de familia del Instituto Atlántida se reunieron el martes para determinar acciones y al mismo tiempo suspender las clases el miércoles y jueves, reunirse y formar un mesa técnica para coordinar, junto con las autoridades, las medidas a tomar ante la violencia estudiantil que puede provocar alguna tragedia. Decidieron ir al Ministerio de Educación para exigirle tomar cartas en el asunto y cambiar las horas de entrada y salida del instituto. Quién sabe si las autoridades sigan poniendo oídos sordos a las exigencias que se hacen y les siga importando poco garantizar la vida e integridad de los estudiantes. En la mesa técnica se comprometió la PNC, el Ejército y la institución Escuelas Seguras, a desarrollar charlas a estudiantes, a padres de familia y a dar seguridad perimetral, acción que debe hacerse en diversos institutos, tanto con agredidos como con agresores, pues a una acción violenta, le sigue otra similar de los agredidos.

Urge investigar, si quienes participan en las acciones son estudiantes que disputan espacios, si hay droga de por medio o si en todo ello hay mano de mono metida para lograr el objetivo de desaparecer los institutos públicos y privatizar la educación, pues muchos padres se han visto obligados a retirar a sus hijos de los institutos por el peligro que corren. Desgraciadamente, quienes son agredidos están aprendiendo a defenderse, pero también a tomarlo como un juego violento y agredir a otros. La juventud tiene que entender que la violencia es mala consejera, que no pueden desperdiciar su tiempo y sus energías atacando a otros o defendiéndose. Ojalá que las autoridades investiguen y tomen medidas para evitar estos hechos y que maestros, padres de familia y autoridades se unan antes de que tengamos que lamentar la muerte de otros estudiantes, posiblemente inocentes que no pertenecen a pandillas, y que su objetivo es superarse para ser útiles a la sociedad.

Etiquetas: