Sábado 17 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Transurbano = Transes urbanos (II parte)

Hoy día, la hora de la fiscalización y del proceso judicial ha llegado.

— Eduardo Antonio Velásquez Carrera
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En un país como el nuestro, en el que la memoria es olvidadiza, es menester recordar que los servicios del Transurbano fueron inaugurados sobre el eje de la Avenida Petapa durante la gestión del expresidente, Álvaro Colom Caballeros y del alcalde del municipio de Guatemala, Álvaro Arzú Irigoyen, estando naturalmente presentes los principales “empresarios” chineados por el Estado, agrupados en la Asociación de Empresas de Autobuses Urbanos –AEAU–.

La inversión del Estado en la nueva empresa ha sido de envergadura. Solo en el año 2009; gobernando Colom Caballeros el Ministerio de Finanzas Públicas, les otorgó a los “empresarios” de AEAU un aporte económico que ascendió a Q22.6 millones mensuales, de enero a septiembre de ese año. De ese monto mensual, Q18 millones eran por concepto del costo del diésel, Q4 millones para el pago de los mil agentes de la seguridad privada que vigilan los buses de estas pseudo empresas de la capital y Q600 mil para mejoras en las unidades que se utilizaban en ese momento. Para el último trimestre de ese año, se autorizó adicionalmente el aumento del aporte económico por concepto del diésel para Q26.6 millones mensuales y se pagó también los Q4 millones mensuales para financiar la seguridad privada con mil elementos en los últimos cinco meses y medio de ese año. En suma, con recursos de los contribuyentes guatemaltecos se les entregó a dichos empresarios para la operación de sus empresas, la nada despreciable suma de Q283.2 millones.

Para cerrar con broche de oro el año 2009 se autorizó la compra del sistema prepago para el Transurbano, inversión del Estado en empresas privadas que ascendió a US$35 millones que serían desembolsados en tres años. De tal forma que solo en 2009 se entregarían a la AEAU Q50 millones en noviembre y Q30 millones en diciembre. El pelo en la sopa ha sido aclarar cuánto vale cada bus brasileño de los comprados por la AEAU –con su propio dinero– y cuánto cuesta el sistema prepago instalado de fábrica en cada uno de ellos –pagado con recursos de los contribuyentes. También es de conocimiento público que para no pagar impuestos de importación de los 3 mil 500 autobuses para la conformación del Transurbano los empresarios de AEAU solicitaron al Congreso de la República la exoneración correspondiente que alcanzó los Q700 millones, la cual fue otorgada y extensiva a otros empresarios de las rutas cortas, extraurbanos y urbanos del interior de la república. Como se sabe, solo importaron 450 buses y se desconoce cuántos otros buses fueron comprados por los empresarios de las rutas cortas, extraurbanos y urbanos del interior de la república. Hoy día, la hora de la fiscalización y del proceso judicial ha llegado y los usuarios del Transurbano y los ciudadanos en general tenemos derecho a conocer en detalle qué fue de los recursos de los contribuyentes entregados para el funcionamiento del sistema y la transparencia y la rendición de cuentas necesarios que dichos empresarios y funcionarios deben realizar sobre la prestación de un servicio cofinanciado por el Estado.

Continuará…

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