Lunes 19 DE Noviembre DE 2018
Opinión

El callejón sin salida

La crisis del Ejecutivo se agudiza.

— Phillip Chicola
Más noticias que te pueden interesar

La gestión del presidente Jimmy Morales atraviesa su primera crisis relevante. La investigación por una supuesta red de espionaje a lo interno de la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad (SAAS) amenaza con salpicar al círculo de poder más cercano del mandatario en un momento en que la legitimidad y gobernabilidad interna del Ejecutivo también están en condiciones críticas.

Morales llegó a la frontera de los seis meses con niveles preocupantes de apoyo. De un 82 por ciento de aceptación popular en enero pasado, la aprobación de la gestión presidencial cayó a 56 por ciento en julio: una merma de 26 puntos porcentuales en un semestre. Las razones detrás de la caída eran la percepción de falta de liderazgo o de improvisación por parte del mandatario.

Sin embargo, la primera gran propuesta de política pública emanada del Ejecutivo, en lugar de atender las demandas sociales de atención a la problemática nacional, solo contribuyó a acelerar el desgaste. La propuesta de Reforma Fiscal, que busca fortalecer el carácter progresivo del ISR, ahogar la informalidad por la vía de la restitución de la planilla, y aumentar las tasas de impuestos al cemento, derivados del petróleo y regalías mineras, solo le ha acarreado críticas al Ejecutivo. En gran medida, porque se percibe el impacto negativo en el alza del combustible, y porque a estas alturas del juego, aún no se avanza en una agenda de transparencia, calidad del gasto y priorización de recursos. La crítica ciudadana hacia la propuesta es tal, que salvo el Arzobispo Metropolitano, la propuesta de reforma fiscal ha sido criticada por la mayoría de actores políticamente relevantes.

Mientras la crisis de legitimidad se agudiza derivado de una impopular propuesta impositiva, en el Ejecutivo, la gobernabilidad interna tampoco atraviesa por un buen momento. La salida del ministro de Salud, Alfonso Cabrera, y el nombramiento de Lucrecia Hernández Mack, evidenció un movimiento de poder por parte del Presidente para tomar control de un feudo de poder del Vicepresidente. A raíz de ello, la relación entre la mancuerna presidencial atraviesa un momento bastante amargo.

Y con ese entorno, surge a la luz la investigación por la existencia de una red de espionaje dirigida desde SAAS por los miembros de la “Juntita” del Presidente. La percepción pública es la de “te lo dije”: desde enero, los medios de comunicación, la Embajada Americana y diferentes analistas han coincidido que la mayor piedra en el zapato de la gestión de Morales era la cercanía con Armando Melgar, Mario Aragón y Edgar Ovalle. Y hoy parece que el cohetillo le va a estallar en la cara al mandatario.

Y si eso no fuera menor cosa, la treta legislativa de FCN-Nación, de buscar impunidad para Melgar, promoviendo la renuncia de Alsider Arias, solo contribuye a agudizar el rechazo hacia las acciones de “Vieja Política” por parte de la “Juntita”, y con el silencio cómplice de Morales.

El resultado de la investigación por espionaje, o los resultados del análisis del asesinato de Byron Lima, podrían agudizar la peor crisis que ha enfrentado el gobierno de Morales.

Etiquetas: