Jueves 21 DE Noviembre DE 2019
Opinión

Big Data en el deporte

Otro caso significativo es en Europa, un equipo profesional pionero en el uso del Big Data ha sido el Arsenal.

Fecha de publicación: 23-08-16
Por: Rafael Cisneros*

El uso de Big Data la tendencia de análisis de la información es ya una realidad y es cada vez más popular en las finanzas, la salud, el márquetin, pero también en el deporte profesional. Tanto que el 80 por ciento de los equipos de la NBA, la liga de baloncesto americana, cuenta con un experto en Big Data en sus filas.

Hoy en día, la tecnología se hace imprescindible en cualquier evento, por lo que en competencias deportivas como es el caso de los Juegos Olímpicos, se ha vuelto uno de los aspectos más estratégicos. De hecho, con la información obtenida los preparadores y entrenadores pueden pulir defectos en la técnica, mejorar su colocación en el terreno de juego o ajustar la cantidad de calorías que debe ingerir el deportista en función del esfuerzo y desgaste que hace de ellas, así como los niveles de entrenamiento que puede soportar sin riesgo de lesiones. Existen medios cada vez más sofisticados para recoger y posteriormente analizar enormes cantidades de datos relacionados con cualquier aspecto de cualquier deporte: cámaras, sensores y accesorios que guardan cada detalle de la actuación de un deportista.

Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 marcaron la tendencia en la innovación tecnológica en el deporte, algunos deportistas se apoyaron en información estadística obtenida por el Big Data para tratar de mejorar sus resultados. La atleta estadounidense Lolo Jones entrenó con un equipo de 22 científicos y analistas. Se utilizaron sensores en sus zapatillas, datos de imagen a cámara lenta y elementos para controlar que su cuerpo funcionara al máximo rendimiento.

Los Juegos de Río 2016 han sido los juegos de las tecnologías de la información, a través del fenómeno móvil y también por medio de la gestión del Big Data. A partir de Sochi -Juegos de Invierno de 2014-, se ha producido un cambio acelerado en las formas de distribución y de consumo de la información, que han hecho imprescindible el almacenaje en la “nube”.

Volviendo a Río 2016, cabe mencionar que el complejo sistema de acreditaciones permitía una coordinación con las autoridades del país, ya que la acreditación olímpica ejercía también para los deportistas extranjeros las funciones del visado para la entrada en el país, lo cual consiguió que la ciberseguridad de datos en la “nube” fuera una de las principales prioridades para los organizadores. Se estima que se pueden llegar a producir mil millones de ataques informáticos al sistema, cuatro veces más de los que se produjeron durante Londres 2012 –que sumó 255 millones de ataques- y que, dado que ya han transcurrido cuatro años, serán mucho más sofisticados, con lo que los controles de seguridad han tenido que ser mucho mayores.

Otro caso significativo es en Europa, un equipo profesional pionero en el uso del Big Data ha sido el Arsenal. Recientemente ha instalado en su estadio ocho cámaras que siguen en todo momento a sus jugadores y recogen el detalle de 1.4 millones de datos por partido. Se centran especialmente en recoger los momentos en los que los futbolistas no están en contacto con el balón, que es la mayor parte del tiempo durante un partido. Analizan cómo se desmarcan, cómo tratan de obstaculizar el juego del contrario o cómo se colocan cuando el balón sale fuera. En la misma línea, el FC Barcelona también ha implantado de la mano de Telefónica un sistema que le permite conocer más en detalle los patrones de juego de los equipos rivales y mejorar los movimientos de sus jugadores.

Así pues, monitorizar el rendimiento de los jugadores, analizar la estrategia del equipo propio y el contrario, e incluso medir y prever el comportamiento de los fans que acuden a los partidos o entrenamientos, es ya posible gracias a la aplicación del Big Data al deporte.

*Director de Empresas y Negocios

Telefónica Centroamérica