Miércoles 17 DE Julio DE 2019
Opinión

Más de lo mismo

Jimmy Morales incumplió su promesa de campaña de no aumentar impuestos.

 

Fecha de publicación: 16-08-16
Por: Roberto Wagner

La falta de una propuesta concreta de parte del entonces candidato Jimmy Morales permitió entrever que su tarea, bajo el lema de ni corrupto ni ladrón, era la limpieza de un sistema corrupto, transparentar el mismo y luego sentar las bases para construir un aparato público más eficiente. Se sabía que no iba a ser fácil con la herencia de caos, corrupción y entorpecimiento funcional que dejó el desgobierno de Pérez Molina pero el camino estaba trazado y así obtuvo el beneficio de la duda. Más que haber ganado las elecciones pasadas, fue el rechazo a la clase política tradicional, esa vieja política la que perdió contra Jimmy que rápido tomó el rostro de la nueva política.

Siete meses duró la novedad. En el 2016 hemos sido testigos, con los casos de alto impacto, del crecimiento de aparato estatal con la finalidad de que este funcione como botín. La ineficiencia del estado la pagamos todos y la corrupción a la que el pueblo de Guatemala fue sujeto llegó a cobrar vidas. Se aplauden las buenas intenciones de muchos funcionarios que han llegado con el objetivo claro de rescatar instituciones y transparentar el sistema, pero hasta que esas intenciones no se trasladen en resultados no puede el gobierno venir y pedir más fondos para un sistema que aún se encuentra lejos de ser transparente y eficiente.

Con el disfraz de “reforma fiscal” Morales presentó un paquetazo tributario que con las modificaciones al ISR viene a golpear a la eternamente golpeada clase media del país y con el impuesto a la gasolina y diésel viene a cargarnos a todos los guatemaltecos los costos de la todavía ineficiente y cero transparente administración pública. Todo esto sin ninguna propuesta de cómo mejorar el gasto público y sin una discusión seria sobre aumentar la base tributaria y mucho menos de revisar los pactos colectivos con grupos encargados de drenar el estado para llenarse los bolsillos.

Jimmy Morales incumplió su promesa de campaña de no aumentar impuestos y dándonos como presidente más de la misma mediocridad que ha caracterizado a otros gobiernos. Le queda todavía lo de ni corrupto, ni ladrón, a ver cuánto le dura.

@robertoantoniow