Lunes 15 DE Julio DE 2019
Opinión

Cerdos sin cordel

Fecha de publicación: 10-08-16
Por: Por Miguel Gutiérrez (miembro del FEDes)

Los países avanzan en sus democracias y modelos de desarrollo de forma iterativa, es decir, a prueba y error. Los errores en política pública son muy caros en término de vidas humanas y económicos. Un ejemplo fueron los precios tope y prohibición de importación de arroz que hizo China en los setenta, con el fin de que todos los chinos comieran arroz nacional. Lo que sucedió es que con los precios tope nadie produjo arroz y ante la limitación de importación se dio una hambruna que terminó con un saldo de 14 millones de ciudadanos chinos muertos por el hambre.

Guatemala es un país joven y se podría decir que está reiniciando los intentos por reformas que lleven al país a un estadio superior de desarrollo. Hoy el país enfrenta los efectos de un rompimiento generacional de su intelectualidad, el efecto que aún se paga por el enfrentamiento armado del siglo pasado. El resultado es una elite intelectual infante o muy rudimentaria, al menos en lo que se refiere a propuestas de reforma de política pública y política económica.

Una muestra de hecho han sido las tímidas y erradas reformas recientes. 1. Reforma fiscal 2012 (la llamada reforma Fuentes/Centeno). Esta reforma generó solo contratiempos en los cobros, confusión e inconsistencias tributarias mas no ingresos al fisco. 2. Un fracaso talvez más importante fue la reforma a la Ley de Compras y Contrataciones del Estado, llevada a cabo por el ministro transitorio Dorval Carías con apoyo de analistas de Icefi. La ley de un pésimo diseño, pensando que las capacidades del país son parecidas a las de Suecia o Finlandia. Hoy el país está paralizado y condenado al gobierno de turno que no puede realizar eventos de compras y contrataciones, todo se está haciendo por compra directa con visto bueno de la Contraloría General de Cuentas. El resultado, imposibilidad de ejecutar y opacidad sin precedentes en el Estado de Guatemala. Pregúntenle hoy a la bien intencionada ministra de Salud doctora Hernández Mack por qué está haciendo contrataciones directas, y la respuesta será que no puede hacer otra cosa, y es verdad, está condenada a la opacidad por una reforma hecha de buenas intenciones. Hoy el Estado de Guatemala se encuentra con un superávit de ingresos por los esfuerzos extraordinarios de la SAT, relajaron las normas presupuestarias, ¿podrán ejecutar los ministerios? La respuesta es NO.

  1. Un tercer evento, más afortunado fue la reforma a la SAT. Esta reforma inició siendo una propuesta grave y nociva. Gracias al despertar de un grupo de economistas (G) y al G 40 se logró mitigar los potenciales daños de esta reforma, se aprobó una Ley que no hace daño.

Las iniciativas en mención tienen algo en común, son los mismos ejecutores con el mismo modus operandi, elaborar horrorosas iniciativas de Ley y con el petate del muerto aprobarlas de urgencia nacional o de forma veloz. Las primeras dos fueron un desastre nacional. La tercera se logró mitigar el daño.

Hoy de nuevo los mismos actores están tras el diseño de una reforma fiscal, cuando lo procedente es la derogación de lo que ya han realizado y que tanto daño le ha hecho al país, tanto la reforma fiscal 2012 y la Ley de Compras y Contrataciones conocida como la iniciativa Dorival. Habría mayor recaudación y gasto más transparente, paradójicamente.

Es muy importante que en esta intensa agenda de reformas, estar vigilante, ante los resultados de las anteriores, que solo han sido excusas para contratación de más deuda con el BID y el Banco Mundial, que poco está al tanto de lo que es beneficioso o no del país, particularmente con los actuales representantes en el país. Mi dulce abuelo decía que no hay nada más pernicioso que un cochito sin pita, que aunque el animalito no tiene maldad puede hacer mucho daño, es decir, es necesario, colocarle un cordel a los cerditos para evitar la mala obra, y ese cordel es la opinión razonada y técnica de la elite intelectual del país para evitar más daños, así como se logró con la reforma de la SAT.