Jueves 14 DE Noviembre DE 2019
Opinión

Cuerudos a morir

Educar a los ricos es inútil y a los pobres peligroso, los mafiosos solos o juntos siempre nos joden a la entrada o la salida.   

Fecha de publicación: 09-08-16
Por: Amílcar Álvarez

En un restaurante unos sindicalistos se bebieron en un soplido una botella de Whisky Escocés, la segunda la pidieron con bocas de camarones jumbo, entrándole a la tercera con ganas. El camarero contó que son buenos clientes y la cuenta no baja de 8 o 9 mil pescados con la propina, es claro que no se les puede negar el derecho de comer y beber lo que quieran, pero con su pisto, no con el del pópulo. Así de simple. Después de darse sus gustos se van a gritar a la plaza a mostaza: el pueblo unido jamás será vencido y se siente, se siente, la gente anda caliente. La ilusión es quedarse con una mina, solo para matarse a plomazo limpio por una pepita de oro con un moro o un cristiano despistado, al final paran en la lona vendiendo diamantes de culos de botella y si son verdes esmeraldas, causando daños irreversibles igual que los gambusinos africanos. Los líderes engañan a los que se sacrifican caminando y asoleándose con promesas que no pueden cumplir, no los respetan ni les importa su porvenir, son iguales que los corruptos saqueadores del erario. Los recursos naturales se pueden explotar debidamente regulados protegiendo el medioambiente, los intereses de los trabajadores y del Estado, si otros países lo hacen con éxito aquí también es posible. Lo mismo pasa con los diputados, la mayoría gana Q4 o Q5 mil al mes en la calle si bien les va, sacándose la lotería sin comprar número al ser electos. Hace ratón saquean la caja chica y abundan facturas por comer langosta con Paquita la del barro y madame Fru Fru, chinchín oficial de las bancadas. Antes comían fiado en el Platillo Volador y andaban en bicicleta, hoy presumen de Mercedes sin faltar los cuerudos que incluyen en los gastos la morcilla que se ponen el fin de semana con la cashpiana o la furia que agarran con los cuates a punta de venadril, el colmo es incluir los polvos perdidos que ya no los reponen por no poder ni con la carta de venta. Los sindicalistos son clase aparte, ganan de Q60 a Q80 mil al mes quejándose en la PDH que les bajaron el miserable sueldo, sin hacer constar en el acta que no se saben ni la letra del Himno Nacional, manteniendo una rebelión impopular y absurda contra los intereses del pueblo. Visto lo visto, estamos jodidos todos ustedes.

La conciencia social no existe. El billete manda provocando que una bola de cabrones envilecidos se disputen el mérito de depredar el Estado en su máxima expresión. La corrupción es una peste que no se ha logrado erradicar en la democracia por no tener la dirigencia la voluntad política ni los eggs de hacerlo.  La esperanza renace al imputar el MP y la CICIG a exfuncionarios del gobierno pasado y empresarios la comisión de hechos delictivos, que de probarlos en juicio –respetando el principio del debido proceso– los van a condenar a penas severas que la ley contempla, precedente que no olvidarán las presentes y futuras generaciones. Los negocios turbios de los inversionistas y políticos pícaros son una amenaza real para la sociedad al volverla prisionera de sus vicios, por eso dicen con o sin razón, que educar a los ricos es inútil y a los pobres peligroso, los mafiosos solos o juntos siempre nos joden a la entrada o la salida. A la crisis social le dan vueltas y vueltas sin dar una respuesta concreta ni la solución, flotando la idea que no la quieren resolver y permanecerá de manera perpetua. Inquietos, algunos revelan su pensamiento crítico y el dinamismo verbal de la palabra, esperando sentados el llamado a dirigir la orquesta sin mojarse los pantalones ni aceptar que es imposible avanzar sin reconocernos en la diferencia y en la semejanza. La pretensión de unificar al pópulo es tardía, pero la posibilidad de coexistir es plena sin caer en el relativismo, es decir, en una valoración arbitraria o injusta de la sociedad y de la realidad que vivimos y evadimos.