Martes 21 DE Mayo DE 2019
Opinión

Cooperación para el Desarrollo

La cooperación internacional no solo es deseable, es necesaria cuando apoya el desarrollo.

 

Fecha de publicación: 23-07-16
— Juan Carlos Méndez

Recientemente el Grupo de Donantes del G-13 reafirmaba su compromiso de apoyar económicamente al país, en un claro mensaje de apoyo a la recién presentada Política General del Gobierno y al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Este hecho invita a reflexionar sobre el tema. En 2016 se cumplirán 20 años de la firma de la Paz y por consiguiente del acompañamiento de la cooperación internacional en la implementación de la Agenda de la Paz y posteriormente en el esfuerzo por alcanzar los Objetivos del Milenio. Según la OCDE, en el decenio de 1996-2006 fueron aportados a Guatemala más de US$3 mil 500 millones en cooperación oficial, mientras que para el período 2007-2015 se estima un monto un poco menor debido al cambio de prioridades de los países donantes. Segeplan por su parte estima que en los últimos años, más del 60 por ciento de la cooperación internacional que llega a Guatemala es canalizada a través de las Organizaciones de la Sociedad Civil tipo ONG, recursos que no pasan por los mecanismos oficiales del Gobierno y por lo tanto se desconoce su monto y destino. En su segundo Informe sobre Cooperación Internacional para el Desarrollo (2011-2012), Segeplan hace un amplio diagnóstico sobre la cooperación internacional y llega a la conclusión que mucha de esta ha sido dispersa y no siempre alineada con los objetivos de desarrollo, debido en parte a la institucionalidad débil que padece el Estado y a la ausencia de políticas de desarrollo claras que permitan priorizar las acciones de ayuda. En respuesta a lo anterior, en el 2013 se aprobó la Política de Cooperación No Reembolsable que tiene como objetivo primordial la articulación, alineación y coordinación de la cooperación internacional con las políticas públicas y planes sectoriales y territoriales del Gobierno. En ella se establecen nueve lineamientos, dentro de los cuales cabe destacar algunos: que la cooperación debe alinearse a las prioridades nacionales de desarrollo, es decir el Gobierno lidera, los cooperantes apoyan; se propone aumentar el porcentaje de cooperación canalizada a través de la institucionalidad pública; busca que las ONG se unan al esfuerzo de transparencia, alineación, rendición de cuentas y gestión por resultados. La cooperación internacional no solo es deseable, es necesaria cuando apoya el desarrollo. Es tiempo que el Gobierno asuma su papel de liderazgo y que todos los demás actores sociales nos comprometamos a empujar una sola agenda de desarrollo que nos permita salir adelante como país.