Miércoles 17 DE Julio DE 2019
Opinión

¡Desfallece el bello Petén!

“La tierra, el trabajo y el dinero son mercancías ficticias porque no se produjeron originalmente para venderse en un mercado”. (Karl Polanyi, La Gran Transformación).

Fecha de publicación: 06-07-16
Por: Edgar Balsells

Lo está publicando en amplios desplegados Prensa Libre: los narcoganaderos y sus acarreados destruyen impunemente nuestra joya de la Corona, el Petén, a los ojos del Ejército de Guatemala, que está más preocupado por su desfile del 30 de junio que por cuidar las fronteras y colocar puntos de contención ante el avance implacable de lo que queda de los Zetas y otras mafias por el estilo.

El Editorial del matutino del pasado 2 de julio es tajante: la ausencia del Estado, en todas sus manifestaciones, ha dado lugar a que una vasta extensión haya sido incendiada intencionalmente, utilizando a población rural como escudo humano y carne de cañón. La carencia de ordenamiento territorial y el nulo papel, y hasta complicidad de los alcaldes, está llevándonos a un drama en el que lo más triste es nuestra indiferencia.

Bien lo dice el renombrado autor Karl Polanyi en La Gran Transformación, la naturaleza es un elemento inextricablemente ligado a las instituciones humanas. Su aislamiento para formar un mercado con ella, fue tal vez la más fantástica hazaña de nuestros ancestros.

La subordinación de la tierra a las necesidades de una población urbana en expansión nos ha hecho incapaces de cuidar hasta el Cerro Alux, el gran pulmón de los capitalinos. Un excelente reportaje de Miguel López, también de Prensa Libre, nos ilustra el drama de la Cordillera Alux, con gran cantidad de basureros clandestinos, y bajo el asedio mercantil de las lotificadoras, con la más clara complicidad de los edilicios de Mixco y de San Lucas. ¿para qué jodidos sirve la ANAM? digo yo, y el sistema CONADUR, de consejos de desarrollo.

Y si no podemos cuidar ni el cerro Alux, ¿cómo vamos a cuidar la milenaria tierra de los mayas?, orgullo nuestro y cuna de una de las más grandes civilizaciones que este planeta haya parido. Hace mucho tiempo que el Petén comenzó a joderse, y viene desde los setenta, con los gobiernos militares y la colonización del FYDEP, una descentralizada que se dedicó a repartir tierras desde el Cahabón hacia el Norte, a los amiguetes y amos del control y la seguridad ciudadana de aquellos tiempos.

El reportaje de Prensa Libre ¿Qué narcoganaderos han incendiado bosques?, ha sido elaborado por Juan Paullier, de BBC Mundo, México, y es explícito en relación a que la deforestación forzada, da lugar a la cría de ganado ilegal, y de pasada la habilitación de terrenos de pistas de aterrizaje para traficar drogas.

Con literatura elegante nos lo dice también Andrés Zepeda, el Bobo de la Caja, ameno y atrevido columnista de elPeriódico, quien en su pasada columna intitulada Bilámparas, comenta la entropía allá por la laguna del Tigre, siendo que en tan solo tres años, de 2010 al 2013, el Bobo al regresar, lo que vio fueron planicies, en donde hace muy poco eran frondosas tierras y de paradisíacos humedales.

Y regresando a Polanyi, sabemos que el capitalismo industrial y sus estupendos logros industriales significó un grave daño para la sustancia de la sociedad. Imagino yo entonces que este irracional capitalismo mesoamericano, movido, entre otras demandas, por el mercado de la droga y la agricultura y ganadería con desenfreno y sin regulación, ni orden territorial, está ocasionando un daño irreparable en el corazón americano, tan solo superado por la destrucción de la región amazónica.

Advertimos entonces que los peligros para la sociedad y la naturaleza no pueden separarse nítidamente, y la destrucción de esta última significa también la destrucción del deshilachado tejido social con que aún contamos.