Martes 23 DE Julio DE 2019
Opinión

La crisis del modelo económico del mundo desarrollado

La migración. Un tema difícil en lo político, cultural y social.

 

Fecha de publicación: 04-07-16
Por: Richard Aitkenhead Castillo

Los ciudadanos en los principales países desarrollados están manifestando su frustración y molestia con la realidad económica. Lo manifiestan en encuestas, lo perciben los políticos que proponen propuestas sin sustento técnico a los problemas, meros paliativos, pero que suenan acorde a lo que desean escuchar los electores y en casos, como lo acontecido en Inglaterra, comprometen el futuro europeo.

Es un conjunto de situaciones las que generan este sentimiento de desazón. Tres de las más importantes son: la crisis de financiamiento del gasto público; el cambio tecnológico y su efecto en la concentración del ingreso; y, las nuevas realidades demográficas.

La crisis de financiamiento del gasto público es un fenómeno que viene desde hace varias décadas y se refleja en una tasa de mayor crecimiento del gasto público que el de la economía. Por tanto, la deuda pública crece y crece. Por ahora, siempre han logrado refinanciarla, con problemas específicos como fue el caso de Grecia en los años recientes. El problema de fondo nunca se ataca y no se entra al ajuste severo del gasto en burocracia, costos de suministros y servicios insostenibles. Ni los aumentos impositivos en Europa han podido financiar el crecimiento del gasto público. No puede crecer permanentemente el ritmo de gasto en forma más acelerada que el ritmo de sus ingresos, sea un Estado, empresa o persona. Un hecho irrefutable.

El cambio tecnológico está introduciendo cambios disruptivos en las actividades económicas tradicionales. Los negocios más grandes, lentos y burocráticos, lo están sufriendo. Los empleos menos calificados también. Esto se traduce en la dificultad de mantener esquemas de cuasi inamovilidad laboral que tanto gustan en Europa, por ejemplo. Las empresas innovadoras, con mucho menor burocracia y nuevos sistemas de operación logran quedarse con los mercados y las utilidades. El talento empresarial y los empleos más calificados reciben una cuota mayor de los ingresos generados. Pasa desde el fútbol y el cine, hasta los CEO de las empresas y la lista de los empresarios más ricos. Disrupción y concentración son dos nuevas realidades.

El tercer cambio, la nueva realidad demográfica en países desarrollados. La edad promedio de la población está aumentando. Las personas viven más y el número total de ciudadanos, antes de la migración, decrece. Esto tiene varios impactos en la economía; no crece la demanda, se reducen los consumidores; no crece la oferta de trabajo, se estanca o contrae; las pensiones y el gasto en salud crecen, el déficit fiscal aumenta; y, el ritmo de crecimiento económico es menor y la deuda requiere mayor esfuerzo para su pago. La única solución: aceptar la migración. Un tema difícil en lo político, cultural y social. El efecto de la migración siria es un ejemplo claro. La conclusión es obvia: sin aceptar la necesidad de cambios, el aislacionismo propuesto por los políticos, es una distracción y no una solución. El cambio no será fácil.