Miércoles 26 DE Junio DE 2019
Opinión

Guatemala por dentro

La belleza de nuestro país por descubrir.

 

Fecha de publicación: 04-07-16
Por: Luis Fernando Cáceres

Guatemala es sin duda una tierra bendecida con una asombrosa cantidad de microclimas que nos permiten conectarnos con la naturaleza de formas variadas y profundas. Recién acabo de acampar en los bosques húmedos de nuestro país –hace mucho tiempo que no me permitía amanecer en una carpa– y debo decir que es algo que todos debiéramos experimentar. El aire de nuestras montañas es realmente puro y equilibrador. Amanecer con la humedad propia del inicio del día y el suave frío que arropa la tímida salida del Sol de las primeras horas, es una experiencia difícil de replicar.

Me entusiasma observar cómo existen cada vez más opciones para adentrarse de forma respetuosa en las entrañas de este país. Cada vez surgen más opciones para realizar turismo sostenible y eso es realmente esperanzador. Como en todo, esto funciona muy bien cuando surge natural y espontáneo, sin intromisiones del Gobierno, ONG o voluntariosos aprovechados que pretenden demandar indulgencias antojadizas. Guatemala tiene mucho que ofrecerle a los guatemaltecos y a todo el mundo, en realidad. No necesitamos que el Gobierno promueva nada, con solo que dejen de fastidiar sería suficiente. En el instante que los burócratas meten las manos en la sopa todo se torna en desastres como el del aeropuerto: ¡una vergüenza nacional!

Ojalá que, si como dice el comisionado Iván Velásquez, todavía falta destapar la mitad del universo de casos de corrupción que la CICIG conoce, se incluya una sana revisión del Inguat. En este país donde la incapacidad de administrar proyectos públicos está al orden del día, el fracaso del Inguat es particularmente bochornoso. Que desfachatez estar cobrando ese impuesto de viaje y no conseguir ningún resultado para el turismo interior ni para el exterior. Apesta a ineptitud pero también a flagrante corrupción.

Pero, como decía arriba, la buena noticia es que emprendedores guatemaltecos están, con gran entusiasmo, construyendo las bases para un turismo sostenible que nos permita disfrutar de las maravillas que esta tierra ha formado durante tanto siglo.

Los emprendedores que han arriesgado lo que tienen en un acto de audacia y valor merecen reconocimiento, pero, sobre todo, la oportunidad de mostrar las gentilezas de sus modelos de negocio. Aventúrese a conocer la tierra en la que hemos nacido y le aseguro que quedará asombrosamente sorprendido.