Martes 11 DE Diciembre DE 2018
Opinión

El rincón de Casandra

Israel: el nacimiento de un pueblo.

— Jacques Seidner
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Alrededor de 1730 a.C., Egipto fue conquistado por los Hyksos que eran unos guerreros de origen asiático. Esta ocupación duró hasta 1550 a.C. en que los nativos egipcios de Tebas lograron la expulsión de los Hyksos y fundaron un nuevo imperio con Ahmes I como Faraón de este Estado. Los hebreos habitaban Egipto varios siglos atrás y ahí habían prosperado. El cambio de gobierno y la ascensión de Ahmes I trajeron consigo, una reacción antihebraica y su esclavitud subsecuente.

La Historia enseña que es en el seno de las sociedades oprimidas y subdesarrolladas que misteriosamente se hallan los porcentajes mayores de natalidad. Los hebreos no fueron la excepción y, con el pasar de los años y a pesar de la esclavitud pasaron de ser un clan para convertirse en un verdadero pueblo.

Los hebreos se diferenciaban de los demás pueblos por sus creencias religiosas fundamentales: Existe un Dios al cual no se le puede asignar ni localización, ni representación. Dios condujo al ancestro Abraham a Canaan con base a una Alianza y, fue renovada con sus sucesores y herederos.

En algún momento de la Historia, la hambruna obligó a los hebreos a refugiarse en Egipto, cayendo como fuera apuntado anteriormente, en la esclavitud, no olvidándose sin embargo, que el Dios de la Alianza había jurado liberarlos y llevarlos de regreso a la Tierra Prometida.

Y llegó el momento del Éxodo. En ese tiempo, la mayoría de los hebreos constituían una masa amorfa y resignada a su suerte de esclavos. Pero suele suceder que al tocar fondo, en su desaliento, los pueblos sometidos crean en su seno minorías fuertes que no aceptan la desesperación, ni renuncian a la libertad. Para cristalizar los deseos de resistencia de los hebreos, bastaba la aparición oportuna de un líder capaz de guiarlos a la acción de liberarse: este líder fue Moisés.

Moisés es una de las figuras más ricas de la Historia. Gran iluminado, visionario, revolucionario, libertador, líder, legislador y por ende, fundador de religión. Se puede poner en duda el relato bíblico que nos cuenta que Dios le habló a Moisés –es un asunto de Fe– pero lo que es innegable, es que Moisés le habló a los hebreos, que fue escuchado por ellos y que lo siguieron en el Éxodo.

La fase política de Moisés se termina con el Éxodo y, sin dejar por ello de ser el Jefe de su pueblo, aunque más de una vez tuvo que luchar para imponerse como tal, Moisés entra en un período muy fecundo de su actividad. Se torna el hombre que representa a Dios y como tal, legisla. Impone su concepto de Dios y obliga a los hebreos a aceptar la Ley, que le da forma definitiva al pueblo que se conoce desde entonces, como el Pueblo de Israel. Lo demás será cinco mil años de Historia que aún continúa.

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