Martes 13 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Flavio Montenegro

— Jose Rubén Zamora
Más noticias que te pueden interesar

Debo reconocer que jamás podría ser objetivo al hablar de Flavio Montenegro, pues desde siempre lo he querido, respetado y admirado mucho. Nunca ha dejado de causarme perplejidad su humildad sin límites, su trato fi no y parejo con su prójimo, sin hacer diferencias de ninguna naturaleza y sobre todo su enorme capacidad de hacernos sentir a todos más importantes y de mayor estatura de lo que realmente tenemos.

Su liderazgo, su educación y su cultura sofisticadas y sutiles, le han permitido conducir y movilizar personas, organizaciones, emprendimientos y empresas al logro de grandes realizaciones concretas, en un contexto de armonía, progreso y éxito para todos.

Para quienes hemos tenido el privilegio de tratar con Flavio hemos reconocido sus valores, principios y convicciones firmes y consistentes y observado su vida ejemplar como padre de familia, como profesional, como destacado empresario y como ciudadano socialmente responsable.

Es de las pocas personas, por cierto contadas con los dedos de la mano, que me han prodigado cariño y apoyo invariable e incondicional, a pesar de que por razones indescifrables siempre he enfrentado vientos fuertes, caminos cuesta arriba y abusos del poder.

Mientras amigos de toda la vida suelen esconderse y desaparecer para no exponerse ante mis enemigos cuando literalmente he enfrentado fuego nutrido, Flavio siempre ha estado ahí, para tenderme su generosa mano amiga.

En estos momentos de dificultades, tengo fe y esperanza en que Flavio sabrá encontrar la fuerza y la energía para salir ileso de la tormenta que está viviendo.

Dios le ha mandado esta desagradable prueba porque sabe que Flavio tiene el valor y el coraje para salir adelante.

En cuanto a mí, querido y admirado Flavio, te reitero que sigues siendo un referente, que cuentas conmigo invariablemente y que estaría dispuesto a caminar con vos hasta las mismas fronteras de Siberia.

Etiquetas: