Viernes 16 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Ahora todos son angelitos

Porque actuaron como gente   pícara y farsante y, según se mira, lo siguen haciendo.

— Silvia Tejeda
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En el transcurso de un año, se ha capturado a diferentes grupos de colaboradores que estuvieron dentro o fuera del gobierno del PP, que se prestaron como cooperantes-beneficiados con las cadenas del saqueo de los bienes del Estado, porque desempeñaban algún puesto de poder importante. En ese hacinamiento de personajes dentro de las cárceles y carceletas, los guatemaltecos no hemos visto un solo gesto, entre todos los denunciados como venales, traficantes de influencias, aceptadores de coimas, lavadores de dólares, enriquecidos ilícitamente, que tengan la honestidad de aceptar sus respectivas conductas delincuenciales. Ya sé que nadie se puede acusar a sí mismo, pero un ladrón sí podría devolver algo de su botín.

Mucho menos, alguien que se comprometa a devolver el dinero robado o los bienes adquiridos ilícitamente. En la jungla de los acusados, todos con la cara bien lavada y nítidamente vestidos, lo que escuchamos y vemos son sus quejas y sus caritas fingidas de “yo no fui, yo no maté mosca”. Sus facciones tranquilizadas y a sus defensores inquietos, presumen de que: “todos van a salir bien, porque sus defendidos son inocentes”. Existen quienes, aunque medio exhiban el tamaño de sus mansiones veraniegas, sus cuentas en dólares, sus helicópteros, sus yates, sus caballos, sus fincas, lo siguen negando. “Todo lo adquirieron con los fondos de sus modestos salarios”. La mayoría de descarados insisten en negarlo y hasta existen quienes digan que están ofendidos, porque ellos ya tenían grandes capitales antes, cuando se sabe públicamente mucho de esos multimillonarios empoderados misteriosamente de la noche a la mañana. Ahora se dicen
inocentes todos.

Es más, Pérez Molina, en los inicios de su asistencia a los tribunales se animaba a divulgar que era víctima de un “linchamiento político”, que es inocente y que todo se iba a aclarar. Hasta el día de hoy, lo que ha sucedido es todo lo contrario, lo han implicado como cabecilla de la red La Línea; la denuncia de los sobornos que le entregó TCQ y como uno de los responsables y beneficiados directos de la cooptación del Estado. Lo mismo con la figura del exmilitar presidente del IGSS quien, mientras se seguían muriendo enfermos renales, por la ineficiencia de un contrato, a cada ratito invocaba a Dios para que viniera a salvarlo, y Baldetti que hasta fundó la Secretaría de investigación contra la corrupción. Son solamente unos mínimos ejemplos.

Por más que los fiscales del Ministerio Público y de la CICIG, estén demostrando con pruebas reales, que sí se robaron millones y abusaron del poder, ninguno de los implicados admite una sola acción venal. Es más, pretenden no darse cuenta que han sido observados por muchos ciudadanos desde hace varios años y sus conductas erróneas, les han servido para demostrar lo fatuos e ignorantes que son. Lo que más ofende la dignidad del guatemalteco es que se pongan a invocar la Justicia de Dios, que los sacará de apuros, aunque se estén dando cuenta de las decenas de niños que mueren diariamente, por falta de atención en los hospitales. Ninguno de ellos se dará por aludido. Porque actuaron como gente pícara y farsante y, según se mira, lo siguen haciendo.

Y hablando de farsantes, lo que más impresiona son los cambios de personalidad que sufrió la exvice y primera en protagonismo, Roxana Baldetti. La voz le cambió, el físico le cambió, la mirada retadora le cambió y ahora se nos presenta como una víctima débil y enfermiza que necesita que le comprueben su delicado estado de salud ya más de 30 veces. No quiere aceptar, no quiere darse cuenta, ni sus sagaces abogados, le pueden opinar que, lo que la está minando física y moralmente es la voz de su conciencia, porque los intocables en quienes se creyó respaldada, le movieron la alfombra. Lo único que los guatemaltecos víctimas, trabajadores y honrados, esperamos de ellos es que devuelvan al Estado de Guatemala, una buena parte del dinero y los bienes que se agenciaron ilícitamente. Sé bien, que es una sugerencia, movida por una idea fuera del contexto legal, pero es humana. Como seres humanos son los miles de afectados por su voracidad incontenible.

Pero es una manera de invitarlos a que dejen ya su burda manera de hacer teatro frente a los jueces. Son malos actores y muy malos cuando invocan a Dios, dizque para que les haga justicia. A la mayoría de ellos, los fiscales del Ministerio Público y de la CICIG les están demostrando, las pruebas de sus delincuenciales acciones. ¿Para qué ahora los de cuello blanco, los que se creyeron infalibles, se quieren vestir como angelitos de primera comunión?

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