Lunes 25 DE Marzo DE 2019
Opinión

El Teatro Municipal de Quetzaltenango

Un teatro es el edificio o sitio que se destina a la representación de obras dramáticas o a otros espectáculos públicos propios de la escena.

— Roberto Gutiérrez
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El primer teatro de la historia surgió en Grecia con motivo de la celebración de la vendimia, sustituyendo el carácter religioso que esta actividad tuvo en sus orígenes, y con ello cambiando los cantos que acompañaban la actividad por el diálogo, lo que dio origen a los diversos géneros teatrales, entre ellos la comedia y la sátira, el drama y las tragedias. Se debe a Esquilo el primer teatro (construido con madera), y a él las primeras obras teatrales, en las que representó actos de héroes, componiendo los diálogos y la música; fue también quien inventó las máquinas y adornos utilizados, que aún hoy son usados en la escena, tales como tramoyas, estatuas, pinturas, y adornos. Por la misma época surgió Sófocles quien realizó obras ya más depuradas, algunas de las cuales aún hoy se representan. Otros grandes autores griegos fueron Eurípides y Aristófanes. De Grecia se difundió al resto del mundo; primero a Roma, en donde adquirió gran relevancia, especialmente la comedia con Plauto. Resurgiendo con fuerza durante la Edad Media, con lo que el pueblo se aleccionaba y recibía enseñanzas sobre temas abstractos de filosofía o moral.

Pero siendo que es condición para la representación teatral un edificio y artefactos adecuados al mismo, es por ello que se han construido teatros en prácticamente todo el mundo. En la Ciudad de Guatemala se construyó e inauguró el primero de ellos en 1859 –el bello Teatro Colón–, también conocido como teatro Carrera o Teatro Nacional, el que con motivo de los terremotos de 1917-1918 quedó muy afectado, siendo demolido en 1924 por órdenes del presidente de la República, el general José María Orellana. Hoy la capital cuenta con el moderno y bien acondicionado Teatro Nacional en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, obra del insigne quetzalteco Efraín Recinos. Otros teatros capitalinos son el Teatro de Arte Universitario (TAU), y el Teatro Lux.

En Quetzaltenango la idea de construir un Teatro surgió en la Municipalidad en el año 1884, según consta en Acta del 14 de octubre, que en su parte contundente enuncia: “Se acordó que esta obra quede bajo el patrocinio del ayuntamiento, nombrándose una Junta Directiva que se entienda en todo lo concerniente a ella;… que se dirija oficio al Señor Delfino Sánchez, Ministro de Hacienda y Crédito Público, suplicándole se sirva remitir el plano que se dignó hacer, para sujetar a él la construcción del indicado Teatro, nombrándose como Presidente de la Junta Directiva de la Obra al General Don Manuel Lisandro Barillas, y como vocales, a don Domingo Goicolea, Don Juan Aparicio hijo, como secretarios al Licenciado Don Francisco Fuentes y a Don Jesús Sáenz; y como Tesorero a Don Manuel Cárdenas”.

En el año 1889 se identifica el sitio adecuado y se adquiere por 25 mil pesos, iniciándose la construcción el 14 de septiembre de 1891 cuando fungía como Alcalde Primero el licenciado Manuel Estrada Cabrera.

Resulta muy interesante el que en 1894, ante las dificultades económicas para afrontar el costo de la edificación, se realizó un contrato con un “Comité de Vecinos”, quienes invirtieron mil pesos cada uno para completar la construcción y especialmente para el amueblado y decoración de los Palcos, con lo que se les concedió el “derecho” de uso de los mismos a los contribuyentes por un periodo de cerca de dos décadas.

La construcción del Teatro Municipal de Quetzaltenango estuvo a cargo del norteamericano Enrique H. Jones, al que se unieron los arquitectos y artistas Rigalt, Felice y Durini. La inauguración del mismo se dio el día 18 de julio del año 1895, asistiendo al mismo el presidente José María Reyna Barrios (quien fue nombrado Padrino), acompañado de su ministro de Gobernación, el licenciado Manuel Estrada Cabrera. En esa ocasión se inauguró también la gran sala de recepciones en el segundo nivel, –el foyer como en los grandes teatros para ópera–, y las salas de descanso a ambos lados de la entrada principal.

Como consecuencia del terremoto del 18 de abril de 1902, día de San Perfecto, el edificio del Teatro quedó severamente dañado, con lo que hubo que reconstruirlo. Y el día 20 de noviembre de 1908 se reinaugura, ahora con la fachada actual, –de estilo clásico–, que incluye el pórtico, diseñado por Tomas Stik Vonelli.

El Teatro Municipal de Quetzaltenango es una auténtica joya arquitectónica, de unas dimensiones muy equilibradas con gran elegancia interior de madera, y una acústica adecuada a cualquier expresión artística. Es un motivo de orgullo de los quetzaltecos.

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