Domingo 22 DE Septiembre DE 2019
Opinión

Bienvenida sea la VAS

¡Respetos para quienes hacen estas inversiones!

 

Fecha de publicación: 27-05-16
Por: Luis Figueroa

¡Ya fue inaugurado el primer tramo de la Vía Alterna del Sur! La VAS es una carretera del primer mundo al servicio de las personas que viven, trabajan o se movilizan entre la ruta al Pacífico y San Miguel Petapa. Los que la construyeron no cobraron mordidas para hacerla y a los tributarios no nos costó un centavo; y quienes se beneficien con su existencia pagarán solo cuando la usen. Es una inversión privada, y ¡mis respetos para quienes hacen estas inversiones multiplicadoras de la riqueza, aun en el ambiente hostil de este país!

Durante los últimos cien años (minutos más y minutos menos) ha prevalecido la creencia de que si el gobierno (los políticos y sus funcionarios) no hacen carreteras, nadie las va a hacer. Esa idea disparatada tiene su origen en el mismo agujero en el que la tiene aquella de que si el gobierno no da seguridad social, nadie la va a ofrecer, argumento que deliberadamente ignora el papel que jugaban las asociaciones mutualistas en tiempos pasados.

Aquellas creencias infundadas han originado humoradas como: Si el gobierno no diera fertilizantes, ¿quién los entregaría tarde, mal y nunca? Si el gobierno no diera leche en las escuelas, ¿quién la daría aceda? Si el gobierno no construyera puentes, ¿qué se llevarían los ríos a la primera crecida? Si el gobierno no construyera aeropuertos, ¿quién haría uno casi hermético y sin aire acondicionado? Si el gobierno no produjera energía eléctrica, ¿quién haría apagones de seis horas? (como cuando la energía era estatal) Si el gobierno no administrara la telefonía, ¿quién cobraría Q4 mil por línea y tardaría cuatro años en instalar una? (como cuando la telefonía era estatal) A ver cuáles se te ocurren a ti.

Las empresas privadas, cuando no gozan de barreras de entrada para la competencia, tienen que hallar constantemente nuevas formas para hacer lo que hacen de forma más eficiente y disruptiva. Ese incentivo no lo tienen las burocracias. Estas pueden ser haraganas porque mientras que las empresas deben generar utilidades, o morir, los “pipoldermos” no tienen más que elevarte los impuestos si sus aventuras son fracasos.

luisfi61.com