Martes 23 DE Julio DE 2019
Opinión

La Aurora

Ha sido suficiente este país merece y necesita una Terminal Aérea apropiada.

 

Fecha de publicación: 23-05-16
Por: Luis Fernando Cáceres

Me parece sumamente difícil de entender cómo los guatemaltecos tenemos tanta tolerancia a la poca inversión en infraestructura que han ejecutado los que han gobernado a este país. Guatemala, con los impuestos que ya recauda, si se usaran de forma honrada y eficiente, podría tener un mucho mejor sistema de educación, salud, vial y justicia. Si además le sumamos los impuestos que se deberían pagar bajo las reglas actuales tendríamos que tener una estructura de país francamente envidiable.

Aun así me parece que lo peor del asunto ya ni siquiera es que los gobernantes no inviertan –claramente prefieren llenarse los bolsillos– lo más inverosímil de todo es que aún así dejen caer lo que poco que se hace.

Un ejemplo que me llena de cólera es el aeropuerto La Aurora. Qué terrible estado en el que se encuentra nuestro aeropuerto, parece otra vez un gallinero. Nada sirve: el sistema de colas es un desastre, los baños son un laberinto al infierno, el aire acondicionado está echado a perder y hace meses que no prende, piezas de piso roto, etcétera.

Los guatemaltecos tenemos que hacer escala en cualquier lado con tal de volar, lo cual implica una gran pérdida de tiempo. Los salvadoreños, costarricenses y panameños pueden volar directo a muchos lugares mientras que nosotros, los hondureños y nicaragüenses tenemos que volar a las ciudades de otros países para conectar con el mundo.

Los aeropuertos son cruciales para la economía de un país o una ciudad. El 40 por ciento del volumen comercial del mundo es movido por aire. Y cada vez son más importantes. Para que se haga una idea, en 1998 el aeropuerto de Atlanta tuvo un impacto económico anual de 4.8 billones de dólares, para el 2010 esta cifra se había elevado a 34 billones de dólares. Ese tipo de impacto en generación de tasa de crecimiento sostenido es el que puede tener un puerto efectivo.

La Aurora, en contraparte, siempre está a un hilo de perder certificaciones internacionales, siempre atrasado, siempre un desperdicio.

Me parece sumamente injusto tener que pagar un impuesto de viaje y, a la vez, ver el constante deterioro de La Aurora. Más aún en un país que aspira, al menos en teoría, a tener una importante industria de turismo. Realmente es una desfachatez.

No podremos nunca atraer pasajeros sin preservar la seguridad física aeroportuaria, sin mejorar el confort de la Terminal Aérea y la calidad del servicio que se brinda dentro de ella.

Ha sido suficiente este país merece y necesita una Terminal Aérea apropiada.