Lunes 24 DE Junio DE 2019
Opinión

Cómo surge la conciencia social (I parte)

El inicio y la experiencia para la lucha de cambiar el destino de los guatemaltecos pobres.

Fecha de publicación: 07-05-16
Por: Jaime Arimany

Este año ha sido especial para mí y mis compañeros de estudio de primaria y bachillerato, la mayoría hemos llegado a la edad de las tres chocas; ello me ha llevado a dar una mirada hacia el pasado, comparando el pensamiento sobre la vida y sus actividades en cada etapa importante.

En primaria, encontré amigos que han durado toda la vida, aunque la amistad íntima cambiaba con el paso de los años; nos gustaban muchos deportes; inicié el entrenamiento de natación en la Piscina Olímpica de la zona 4 y participé en competencias, nacionales e internacionales; en esa edad no nos preocupábamos por la pobreza en que vivía gran parte de la población.

En bachillerato, entrenaba natación diariamente, en vacaciones dos veces diarias, en esa época empecé a tomar conciencia de la pobreza que había en el país.

En los primeros años universitarios seguía practicando natación, empezando a trabajar desde el primer año. Mi padre y mi tío Enrique, dueños de la empresa, apoyaron la idea de construir una colonia de vivienda para los trabajadores, Colonia Arimany en Jocotales; fue mi primer trabajo serio y mi primera experiencia en el campo social, se sortearon los lotes entre los trabajadores más antiguos. Se cometieron dos errores: uno, se regalaron los lotes y dos: había trabajadores en diferente situación de mando y económica; muy pocos se fueron a vivir allí.

Terminada mi carrera de Ingeniero Civil, me hice cargo del proyecto de la fábrica de papel, desde la medida y preparación del terreno, construcción de galeras, montaje de maquinaria y su arranque; inicialmente con 200 trabajadores habiendo agregado un taller con 60 mecánicos, para diseñar y modificar máquinas.

Se fabricaba todo tipo de papel, una máquina producía papel toilet; y la otra papeles planos, desde papel copia de 26gr/m2 hasta kraft de 120gr/m2, la modificamos para llegar a cartón de 400gr/m2 y nuevamente la modificamos para producir papel toilet; diseñamos y construimos dos destintes uno tipo Voith y otro Francés, para limpiar los papeles impresos que reciclábamos.

El primer problema social lo tuvimos con los finqueros, surgió cuando pagamos Q1.65/día, en el campo pagaban Q0.50/día. Mi argumento con los vecinos fue que era un trabajo industrial, diferente a un trabajo de agrícola.

Para poder competir iniciamos un proyecto hidroeléctrico modificando dos turbinas Morgan Smith de 1923, del primer proyecto Modelo de la Empresa Eléctrica, en Escuintla; originalmente eran de 250Kw y de 500Kw para una caída de 16.7 metros, habiendo diseñado y modificado las mismas para una caída de 26.0 metros con una potencia de 500Kw y de 1000Kw.

En el campo social, pusimos una clínica para los trabajadores y sus familias; los trabajadores no llegaban, le pregunté al jefe de los mecánicos Carlos Ruiz (†), ¿Por qué no vienen a la clínica los trabajadores y sus familias? Me contestó: “porque no les cobran”. Le pregunté, ¿cuánto cobran los médicos de la región? Me dijo Q5/día, le dije, pongamos a Q2 la consulta y devolvámoselos en medicinas; se llenó la clínica; entonces protestaron los médicos de los alrededores, les dije esta clínica es solo para nuestros trabajadores y sus familias, allí se terminaron los problemas.