Domingo 20 DE Octubre DE 2019
Opinión

Una investigación imparcial

Hay una alta probabilidad de que el proceso de investigación y las conclusiones de la misma que lleve a cabo la OEA no lleguen a reflejar, claridad, imparcialidad y contundencia.

Fecha de publicación: 06-05-16
Por: luis fernando andrade falla

El ataque de una patrulla militar de las Fuerzas de Defensa de Belice a una familia campesina guatemalteca en la que murió un menor de edad, Julio Alvarado Ruano, quedando heridos su hermano menor, Carlos Alberto y su padre, Carlos Alfredo Alvarado Ramírez, registrado el 20 de abril pasado, causó, ante la verificación de lo sucedido a los miembros de esta humilde familia, una sentida indignación y un repudio unánime.

La versión militar beliceña justificando oficiosamente los hechos y refrendada por sus máximas autoridades políticas, sin presentar prueba pública alguna de que fueron ellos objeto de un ataque ofensivo, pareció inverosímil dando lugar una vez más a una flagrante violación de los acuerdos de fomento de la confianza entre Guatemala y Belice.

Estos acuerdos en los que la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos, OEA; tiene un rol importante, si bien prevén incidentes en la Zona de Adyacencia, los procedimientos de investigación y de respuesta para evitar su recurrencia han sido hasta ahora ineficaces.

Se ha ido erosionando seriamente la confianza en estos acuerdos sobre todo en el inciso que expresa, “Las Partes cooperarán para evitar incidentes en tierra que puedan conducir a tensiones entre ellos. En el caso que ocurriese un incidente, las Partes se comunicarán inmediatamente entre ellas y la Secretaría General de la OEA para contener, resolver y prevenir su repetición”.

El Secretario General de la OEA, el excanciller de Uruguay, Luis Almagro, quien asumió esta posición el 26 de mayo de 2015 comprometiéndose hacer eficiente y eficaz a la OEA, repudió en primer lugar la muerte del menor de edad Julio Alvarado y ofreció sus condolencias a su familia. Y en segundo lugar ofreció que, “La Oficina de la OEA en la Zona de Adyacencia de Belice y Guatemala investigará el incidente a solicitud de ambos Gobiernos. Una vez concluida la investigación se remitirá el informe con sus resultados a ambas Cancillerías para las acciones pertinentes”.

Hay una alta probabilidad de que el proceso de investigación y las conclusiones de la misma que lleve a cabo la OEA no lleguen a reflejar, claridad, imparcialidad y contundencia, basadas en las experiencias de incidentes previos ocurridos en la Zona de Adyacencia.

Por lo tanto, sería deseable que la Secretaría General de la OEA fortalezca esta investigación con expertos internacionales reconocidos en tratar este tipo de situaciones y explore la posibilidad de que los países amigos y aliados en la implementación de la Iniciativa Regional de Seguridad para América Central, (CARSI por sus siglas en inglés), que se inspira en la cooperación y en la coordinación para hacer frente a amenazas comunes y a la cual pertenecen Guatemala y Belice, contribuyan a mejorar los protocolos de seguridad y defensa de los derechos humanos en la Zona de Adyacencia.

Es de interés regional que lo sucedido en la Zona de Adyacencia no se vuelva a repetir y que se propicie un ambiente en pro de bajar las tensiones. Guatemala a lo largo de los últimos 16 años ha mostrado su compromiso consistente con los acuerdos de fomento de la confianza y de solucionar el diferendo con Belice de forma pacífica y conforme al derecho internacional en el marco de la Corte Internacional de Justicia.

Guatemala ha asumido una posición de Estado y esta debe fortalecerse a través del Consejo Nacional de Seguridad. La Presidencia de la República debe asesorarse de forma institucional y en una efectiva coordinación interinstitucional. Hay que recordar que en el ámbito exterior la diplomacia es la primera línea de defensa de los intereses del país.