Domingo 18 DE Febrero DE 2018
Opinión

Un cuento de verdad…

(Parece fantasía, pero es una realidad…)

— Carlos A. Rodas Minondo
Más noticias que te pueden interesar

Y cada día nos enteramos de más y nuevos actos de corrupción, redes de mafia, asociaciones ilícitas, negocios oscuros, manejos fraudulentos, casos y cosas de nuestra  Guatemala.

Llegamos a extremos impensables e increíbles de lo que son capaces personajes de nuestra sociedad, que juegan un papel importante y determinante en la dirección de nuestro país. Si fuéramos ingenuos e incrédulos nunca en la vida hubiéramos pensado que en Guatemala esta clase política, esta clase de Empresarios y dirigentes de diferentes roles en la vida del país, llegarían tan lejos para infringir la ley, de forma tan descarada e impune.

Dejaron por un lado la decencia, transparencia y honorabilidad para convertirse en personajes despreciables y enemigos del desarrollo del país. No concebimos que en un país como el nuestro, en donde existen tantas carencias y desigualdad a todo nivel, los líderes y dirigentes que forman parte medular del desarrollo, terminen de acabar con los sueños, proyecciones y aspiraciones de mucha gente trabajadora, respetable y honorable.

¿Cuáles son los límites de esta clase de gente? qué capacidad tan grande de planificación y ejecución para delinquir con la que cuentan. Es admirable y condenable, que si fuera para hacer las cosas bien aportando a las sociedades y por el bien y desarrollo común, seríamos indudablemente una potencia mundial del primer mundo y no un país bananero, retrasado y de medio pelo como somos.

¿Y qué podemos esperar? debemos agradecer a los Gobiernos y Dirigentes del país por muchos años por mantener una clase social con altos porcentajes de pobreza y extrema pobreza, por mantener a un pueblo maleducado e inculto para beneficio personal y de sus intereses políticos. Las malas prácticas en los sistemas y la falta de un Estado de Derecho y certeza jurídica, han sido bien pensados para sus estrategias oscuras.

Estamos viviendo una situación en donde cada día que pasa, se abre una nueva olla de sorpresas que involucra a más y más personajes. Esperemos que la ley y las Instituciones que trabajan por la justicia y el derecho realicen su trabajo claro y transparente para llegar al final de esta historia que indudablemente marcará un antecedente y precedente nunca antes visto y que marque el camino a una mejor Guatemala.

Ya es hora que se ponga un alto a la impunidad y se haga justicia. Veremos si existe convicción y determinación en las instituciones MP y CICIG para que este Cuento llegue a un final feliz para la verdad y la justicia. No debe importar a quiénes se está procesando, ni su poder y estatus, la ley es para todos por igual y se debe aplicar sin perjuicio ni beneficio. Y así debemos decir un día, Colorín colorado este cuento se ha acabado.