Viernes 15 DE Noviembre DE 2019
Opinión

La necesidad de espacios públicos

El camino recorrido en las áreas urbanas es más prometedor.

 

Fecha de publicación: 25-04-16
Por: Richard Aitkenhead Castillo

 Guatemala ha cambiado mucho en los últimos cincuenta o sesenta años. La población pasó de poco más de 3 millones de habitantes a más de 16 millones en la actualidad. Las ciudades también crecieron, especialmente la Ciudad de Guatemala y sus alrededores, y hoy en día albergan a cerca de 25 de cada cien habitantes del país. Hay cambios positivos, otros no tanto y algunos estancamientos vergonzantes.

Entre los estancamientos vergonzantes sigue en primer lugar de la lista, el alto número de guatemaltecos, especialmente niños, que viven en condiciones de pobreza extrema. Una vergüenza para una economía de más de sesenta millardos de dólares americanos, que con tan solo un dos por ciento del PIB nacional, podría erradicar el problema, con programas transparentes y manejados con participación ciudadana.

Existen cambios relativamente positivos como el nivel de desarrollo de los servicios públicos al que hoy tiene acceso un gran porcentaje de guatemaltecos, a diferencia de esa época, tal el caso del agua, la luz, el teléfono y la televisión, por citar algunos ejemplos. Todavía se requiere que todos los niños tengan acceso a educación, de calidad, y servicios de salud, oportunos, para que las condiciones básicas de acceso al desarrollo estén satisfechas en el país. Se nota la diferencia con el pasado en estos temas pero se requieren grandes cambios hacia el futuro, si se desea alcanzar los estándares mundiales. Falta camino por recorrer.

El camino recorrido en las áreas urbanas, sin embargo, es más prometedor. Un ejemplo: en la Ciudad de Guatemala solamente una persona de cada doscientas, viven en estado de pobreza extrema. El problema en las ciudades es la falta de espacios públicos. La falta de seguridad ha influido en que gran parte de la población viva en ambientes cerrados, sean estos edificios o colonias con portones y mallas que los aislan y protegen del mundo exterior. Los niños viven en ambientes cerrados y con pocas oportunidades para el intercambio social. La tendencia es vivir en espacios controlados y reducir el intercambio social que en el pasado se daba en los diferentes espacios públicos no regulados que existían en nuestras ciudades.

Es por ello que cada domingo que puedo observar o participar en los denominados “Pasos y Pedales” de la Municipalidad de Guatemala, me queda la sensación que es una gran iniciativa y que ese es el camino correcto para integrar más a los guatemaltecos. Es una muestra de diversidad y de interrelación entre ciudadanos que comparten su deporte o su espíritu de recreación y socialización. Es una oportunidad de acercamiento familiar y de respirar libertad para todos. Es el sentir de la vida en comunidad. Ojalá esta y otras municipalidades pudieran desarrollar más espacios públicos y parques que nos acerquen más y nos hagan compartir más. Que no cedan con los pocos que se oponen e impiden la interrelación social. Necesitamos menos encierro y más espacio público.