Sábado 17 DE Noviembre DE 2018
Opinión

La responsabilidad de ser padres…

Una tarea realmente trascendental y comprometida en el resultado  de lo que es el mundo de hoy…

— Carlos A. Rodas Minondo
Más noticias que te pueden interesar

Toda persona será la imagen en alto porcentaje de la formación que recibió desde pequeño por parte de sus padres o encargados. Todo es cuestión de principios, de formación y educación. Nadie nos enseña a ser padres, sin embargo nuestros padres nos han transmitido esencialmente una base de principios y de valores espirituales con el ejemplo y la enseñanza. Nunca sabemos si estamos preparados para ser padres, más que en el tema económico para lograr mantener a la familia y poder cubrir los compromisos para vivir dignamente.

Sin embargo, el tema va mucho más allá, algunos hemos tenido bendición y la gran suerte de haber nacido en un núcleo familiar estable, con bases espirituales y recibiendo amor, atención y una buena escuela con el ejemplo y la enseñanza. Eso nos hace saber lo que es el bien y el mal, y en todo momento, situación o circunstancia por difícil que esta sea, siempre sabremos tomar el camino correcto. Aunque tenemos muchos errores, somos necios y rebeldes, esa base de formación que dan los padres nos enseñan a saber cuál es el camino correcto en la vida.

A los hijos hay que prepararlos para la vida, con disciplina, amor y atención y dándoles únicamente lo necesario para su buen desarrollo. Fortalecerles el carácter para que sepan tomar decisiones, que se conozcan e identifiquen con su pasión y sueño en la vida, que se preparen y aprendan lo que cuesta ganarse el dinero, que valoren lo que tienen y que lleven consigo esa sensibilidad humana siendo temerosos de Dios, para ser de gran valor para las sociedades en la búsqueda del bien común.

Qué bonito y fácil se oye todo esto, y tenemos mucho que aprender, pero lo importante es tenerlo claro y trabajar cada día en mejorar todos los aspectos para lograr la formación de personas que al final sean felices y útiles dentro de la sociedad. En referencia a este tema, la vida tiene una finalidad para cada quien, y aunque tenemos opiniones y creencias diferentes, al final debemos escoger entre una vida basada en valores de vida o en valores de muerte.

La familia es la base de la sociedad, y por tal razón como padres tenemos la responsabilidad de formar hijos que sean hombres de bien, que aporten a su sociedad o comunidad y que sean una luz para muchos y unos líderes de verdad. Muchos dirán que son pensamientos idealistas, otros qué me importan los demás, pero ese es el objetivo divino. Podemos fallar, sí, pero tendremos la satisfacción de haber hecho la tarea. Si todos nos propusiéramos dentro de nuestro plan de vida esta tarea como la principal, formaríamos un mundo diferente.

Para ello, debemos dejar a un lado el egoísmo, que es la base de todos los males dentro de las sociedades, de la desintegración familiar y la falta, responsabilidad y compromiso en la formación espiritual de nuestros hijos. Hoy más que nunca vemos el resultado de un mundo que ha venido perdiendo los valores espirituales, cambiándolos por valores materiales que son un escape ante la carencia de la esencia de nuestro ser, los valores espirituales, que los padres no han sabido o no han podido transmitir porque no los tienen.

Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad, es una gran verdad. El gran poder de ser padres nos hace responsables y comprometidos en la formación de personas que independientemente sean nuestros hijos, logren la felicidad y aporten al mundo. Debemos estar dispuestos a sacrificarnos y enfocarnos en la formación y ser el ejemplo con nuestras acciones de lo que predicamos.

Desafortunadamente, como repito, las sociedades de hoy son el reflejo de los errores que han cometido los padres en la formación de sus hijos. Muchos de nuestros líderes son personajes que definitivamente no han tenido la suerte, ventaja o bendición de haber tenido una familia unida, temerosa de Dios y unos padres comprometidos en su formación.

Ser padres responsables y comprometidos en la formación de sus hijos es trascendental en la historia de las sociedades, comunidades, países y el mundo. Todos los líderes del mundo son hijos de padres que han hecho bien o mal la tarea, juzgue usted…

Etiquetas: