Martes 18 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Brasil en mayo tendrá nuevo presidente

Cualquiera que sea el presidente seguirá la grave situación económica.

 

— Fernando González Davison
Más noticias que te pueden interesar

El mes entrante el vicepresidente Michel Temer asumirá la presidencia, según pronostica Euroasia Group, al punto que él ha comenzado a organizar su equipo para lanzar una reforma económica que algunos califican de ambiciosa. El Partido de los Trabajadores (PT), oficial, seguirá mostrando su oposición al proceso Lava Jato, que ha puesto en manos de la justicia a muchos funcionarios y empresarios por corrupción en Petrobras, incluyendo a la presidenta Rousseff, en tela de juicio. En otro escenario, si la presidenta logra evitar su caída, el expresidentes Lula podría girar su partido al centro, pero el proceso judicial Lava Jato seguirá como la crisis económica, lo que motivará nuevas elecciones.

En una semana la Cámara Baja votará si se procesa a la presidenta y todo parece que el sesenta por ciento votará en ese sentido. Cualquiera que sea el presidente seguirá la grave situación económica, mientras el temblor político afecta aún a una clase política, cuestionada por los votantes de las clases medias. El desempleo ha seguido creciendo y Temer deberá hacerle frente con poco espacio de maniobra. Podría comenzar bien, pero si no, tendría que llamar a elecciones anticipadas. Temer tiene un plan que se llama: “Puente al futuro”, publicado por su partido, el Partido de la Social Democracia de Brasil (PNDB), que incluye una ambiciosa agenda fiscal, impositiva, de empleo y reformas microeconómicas para mejorar la inversión, como no puede ser de otra manera. Su ministro de Finanzas será muy probablemente un exdirector del banco central brasileño Henrique Meirelles, o el excandidato presidencial del partido José Serra. El apoyo para esas reformas proviene del actual presidente del Senado, ente que también tendrá que votar sobre si se procesa a la presidenta. Si vota a favor, lo más seguro se irá por las reformas de Temer. El PMDB estaba antes dividido si trabajaba o no con Temer pero ahora ha acordado hacerlo. También el Tribunal Supremo Electoral y le daría la oportunidad de ver cómo su plan camina, antes de decidirse a convocar a nuevas elecciones, pues tiene esa potestad.

En la dudosa posibilidad de que Rousseff evite ser procesada, Lula se correría al centro, pero las perspectivas son negativas porque la gente sigue cuestionando la corrupción y las cuentas fiscales. Lula se presentaría como un candidato a la presidencia y llamaría a la unidad nacional, y no contra los ricos como estiló antes. En todo caso, el tribunal electoral, también llamaría a elecciones generales.

La crisis de Brasil se focaliza en la presidenta y en la economía, no en el resto de instituciones porque están funcionando. En cambio acá no por lo que hay que refundar el Estado con nuevas leyes, como reclama el pueblo soberano, el G-4, diversas organizaciones, la CICIG y la comunidad internacional. Allí, la reforma del Estado, la nueva ley electoral, la de justicia, la reforma fiscal y de la SAT para que funcionen en beneficio de todos. No queremos manos de mono de los oscuros diputados. Por último, hace una semana fue sorprendida una dama en el aeropuerto La Aurora con un maletín lleno de dólares pero su nombre no se publicó? ¿Por qué? ¿Fue la candidata presidencial o quién? Prensa Libre dijo que el asunto está bajo investigación.

Etiquetas: