Martes 18 DE Junio DE 2019
Opinión

“Mr. Ambassador”, no vaya a coger el rábano por las hojas

Consejos a propósito de su huerto.

Fecha de publicación: 13-04-16
Por: Gonzalo Asturias Montenegro

Señor Embajador Todd Robinson, ahora que usted tiene un huerto en el jardín de su mansión le sugiero que, si siembra rábanos, no olvide el refrán que advierte de no cogerlos por las hojas, lo cual tiene un océano de significados y de aplicaciones a la vida diaria, y desde luego a la política y diplomacia. Este refrán (sabiduría popular), debería de tenerse en cuenta en el caso de la proyectada ayuda a los países centroamericanos del triángulo norte, dirigida a evitar la migración ilegal a su país.

Por la corrupción que hay en nuestros países, ustedes sensatamente han decidido administrar los recursos en forma directa; que, en nuestro caso, se traducirá en la creación de una nutrida burocracia, que alquilará apartamentos lujosos en las zonas 10 y 14, al igual que oficinas nada baratas; que irá a selectos restaurantes (los hay muchos en la Capital); que contratará personal de apoyo (secretarias, traductores, pilotos, mensajeros…) y seguridad porque, con sobrada razón, la necesitarán.

Otra parte de la ayuda irá al fortalecimiento del MP y de la Corte Suprema de Justicia, a la salud y educación e infraestructura, lo cual es encomiable pero que solo representa agarrar el rábano por las hojas.

Nuestros connacionales emigran a su país, señor Embajador, no porque aspiren al sueño americano, sino porque quieren salir de la pesadilla guatemalteca (la pesadilla del desempleo). No emigran porque no haya en su comunidad presencia del MP, sino que por la tragedia de no tener cómo ganarse la vida. ¡Ellos van a su país a buscar el trabajo que no encuentran aquí!

Señor Embajador Robinson, sus planes no reducirán la migración (solo estarían cogiendo el rábano por las hojas), si no centran su esfuerzo en que haya muchas empresas de su país que se instalen en los municipios de mayor migración. ¡Solo creando empresas de mano de obra intensiva (más que de capital intensivo) se podrá retener a los potenciales migrantes!

Imagínese el impacto que tendría una maquila en Nebaj y en otros poblados semejantes. De maquilas sencillas podríamos evolucionar a maquilas tecnológicas, en la medida en que los habitantes de esas comunidades se eduquen y aprendan inglés y computación. Obviamente, como acompañamiento indispensable, el Estado tendrá que garantizar la infraestructura jurídica y física, de educación y salud, para lo cual esperaríamos contar con su apoyo.

Mi deseo es que el plan para el triángulo norte no fracase, como anteriormente pasó con la Alianza para el Progreso que, más allá de las buenas intenciones, coadyuvó a la crisis de la deuda externa latinoamericana. Otras veces, la cosa fue peor porque nos echaron de bruces como cuando entrenaron en Guatemala a los cubanos para la frustrada invasión de Bahía de Cochinos, cuya factura Fidel nos la cobró muy cara. En el pasado, ustedes también experimentaron el uso de antibióticos para combatir las enfermedades venéreas, inoculando, sin el consentimiento del guatemalteco afectado, la enfermedad con fines experimentales (¿delito contra la Humanidad?), y a cuyos sobrevivientes y sus familias el gobierno de Obama jamás ha querido compensar. Esta vez, esperamos que los resultados cumplan con los propósitos que inspiran el proyecto porque se trata de un asunto muy importante para las partes.

Señor Embajador, coger el rábano por las hojas significa que puede ser que uno pretenda una cosa, pero que consiga otra diferente, lo cual es muy común cuando las decisiones las toman los burócratas. Una cosa es que su gobierno aspire a coger el rábano (evitar la migración), y otra que no lo logre, y se quede solo con las hojas. ¡Lo que necesitamos es crear trabajo para los potenciales migrantes! Lo demás puede ser solo tortas y pan pintados. Y si siembra rábanos en su huerto, permítame, Embajador, ir a mostrarle cómo arrancarlos, y de paso conversar sobre el tema de la soberanía.

gasturiasm@gmail.com