Martes 19 DE Marzo DE 2019
Opinión

Despojo histórico de tierras indígenas

Las comunidades indígenas –urbanas o rurales– desde el siglo XIX no han dejado de denunciar que las pocas tierras que les quedaron de la época colonial.

— Irmalicia Velásquez Nimatuj
Más noticias que te pueden interesar

Por primera vez, en la historia el Ministerio Público junto a la CICIG, detienen a una de las incontables bandas que se han dedicado a despojar de sus tierras a campesinos indígenas que vivían en el departamento de Petén. Este caso solo es un ejemplo de cómo el sistema jurídico, a través de abogados, ha servido para legalizar ilegalidades como el robo de tierra y propiedades. También muestra cómo el crimen organizado ha colocado a sus miembros en instituciones, como el Fondo de Tierras, para convertirlos en bisagras que maquillan y facilitan el enriquecimiento ilícito.

El delito del despojo territorial no es novedoso en Guatemala, de hecho la mayoría de grandes extensiones fueron fundadas con base a la expoliación masiva, violenta y permanente de los bienes colectivos de los pueblos indígenas, ante esto, lo novedoso es que finalmente después de tanta denuncia, sangre, frustración y resentimiento acumulado, el sistema de justicia haya aceptado e investigado un caso concreto que retrata el saqueo de tierras a campesinos indígenas y que un primer grupo de 14 personas fuera detenido y acusado de este delito a pesar del poder y el control que han construido en la región.

En Guatemala las comunidades indígenas –urbanas o rurales– desde el siglo XIX no han dejado de denunciar que las pocas tierras que les quedaron de la época colonial empezaron a serles arrebatadas a través de múltiples formas, desde legales hasta ilegales. Basta revisar los archivos locales, departamentales y nacionales para leer las amplias denuncias que los afectados colocaron en los tribunales sin que fueran investigadas, por el contrario, la respuesta que recibieron del Estado fue la detención ilegal, la tortura, el desaparecimiento y el arrastramiento por las fuerzas de seguridad. De igual manera, varios historiadores, nacionales y extranjeros, han documentado y publicado sendos casos en donde han mostrado cómo se han realizado esos procesos de pillaje a los pueblos indígenas. De hecho el último genocidio ejecutado por el Estado de finales de 1970 y principios de 1980 buscó, entre otras razones, arrebatarle a los indígenas los últimos territorios que les quedaban para entregarlos a las empresas extractivas.

Etiquetas: